| VISITA DEL GENERAL
JOHN J. PERSHING A PANAMA Y EL INCIDENTE DEL CLUB UNION (Abril
29, 1920)
La I Guerra Mundial había recientemente terminado
y el héroe indudable era el general John J. Pershing,
por sus resonantes victorias en el campo de batalla y el innegable
carisma que poseía para establecerse como el líder
de los ejércitos aliados que forzaron la capitulación
total de Alemania.
Los países que habían tomado parte en el conflicto
bélico, se aprestaban a iniciar sus programas de reconstrucción
y desarrollo, a pesar del elemento de duda que siempre prevalece
en los inicios de la post guerra.
El laureado general pensó venir de visita a Panamá,
con el doble propósito de inspeccionar de primera mano
las obras del Canal y al mismo tiempo disfrutar de unas merecidas
vacaciones.
El 25 de abril de 1920 salió de New York en el barco
Northern Pacific y luego de un tranquilo viaje por el Atlántico,
arribó al puerto de Cristóbal el 29 del mismo
mes.
El general y sus acompañantes, viajaron por las esclusas
de Gatún y Pedro Miguel, viendo con mucha atención,
su magnífico funcionamiento
Iniciaron sus actividades con una visita a las instalaciones
militares de Corozal, pasando revista a las tropas.
A tempranas horas de la tarde, acompañado por altos
dignatarios de la Zona del Canal, presenció un desfile
del grupo Shriners, desde una tarima especial que se construyó
en el Administration Building, en Balboa.
Por la mañana del segundo día tuvo una cita
con el Ministro de los Estados Unidos en Panamá William
J. Price y más tarde se dirigió a la piscina
de Balboa a presenciar competencias de natación entre
niños de las escuelas del área, entregando trofeos
a los triunfadores.
En su agenda también se incluyó conferencia
con el Gobernador de la Zona del Canal Chester Harding, con
la Legión Americana e incluso tuvo tiempo para salir
de pesca.
Igualmente se reunió con sus compatriotas en una multitudinaria
recepción que se llevó a cabo en el Administration
Building.
Por la noche el presidente Lefevre le ofreció un suntuoso
baile en el Club Unión de Panamá, el cual se
encontraba totalmente lleno con una extraordinaria concurrencia
de las personas mas distinguidas de la Ciudad y de la Zona
del Canal.
Había profusión de banderas y decoraciones
alusivas, transformándose el lugar en una verdadera
aglomeración de bellas panameñas.
Se había contratado a la mejor orquesta de la ciudad
para amenizar este baile.
Para esa época se presentaba un punto muy candente
en las relaciones entre Panamá y los Estados Unidos.
Se trataba del intento de la potencia norteña, de ocupar
toda la isla de Taboga, con el pretexto de necesitar esas
tierras para la defensa del Canal.
Era obvio que este paso iba a desencadenar una gran ola de
protestas de los panameños, que no deseaban mayores
intromisiones en su territorio.
Aprovechando la visita del general Pershing y conociendo
sobre el baile que se ofrecía esa noche en el Club
Unión, se organizó una manifestación
popular que partiendo del Parque de Santa Ana, se dirigió
en marcha por la Avenida Central hacia las instalaciones del
centro social mencionado.
Más de 2000 personas iban portando pancartas y lanzando
consignas nacionalistas contra la ocupación de Taboga
y los norteamericanos.
La multitud se detuvo frente a la entrada del Club Unión,
con el objeto de demostrarle al general Pershing su sentimiento
y la verdad sobre este espinoso asunto.
Varios oradores políticos y dirigentes de la marcha,
improvisaron una tribuna donde pronunciaron vibrantes discursos,
entre los cuales participaron los ciudadanos Domingo H. Turner,
Caballero, Garrido, Cervantes y Avilés.
El general Pershing quien en esos momentos iba en su automóvil
hacia el Club, al percatarse de los sucesos que se desarrollaban,
optó por regresar hacia el Hotel Tívoli.
Los manifestantes no llegaron a enterarse de la retirada
del general y posteriormente, el presidente Lefevre apareció
en el balcón central del Club, y se dirigió
a la muchedumbre con vibrantes palabras, llenas de enorme
patriotismo, que fueron varias veces interrumpidas por aplausos
y atronadoras vivas.
Cuando algunos manifestantes empezaron a lanzar piedras,
la Policía intervino y disolvió la marcha, sin
que llegaran a presentarse hechos de mayor significación.
Un día después, los diarios de la capital deploraron
esta acción, aunque reconocieron la patriótica
iniciativa de los participantes.
Igualmente, al día siguiente el distinguido huésped
continuó sus citas programadas y luego, en la noceh
del 4 de mayo, envió una carta al Gobernador de la
Zona, donde manifestaba:
Balboa Heights, Zona del Canal, 5 de mayo de 1920.
Mi estimado Gobernador Harding:
Antes de partir de la Zona del Canal, deseo expresarle
a Usted, mi sincero agradecimiento por su cortesía
durante mi visita y por todos los arreglos que hicieron sus
asistentes. He disfrutado completamente la oportunidad de
ver el Canal y obtener algunas ideas de la maravillosa obra
de ingeniería americana y de todos los expertos que
se asociaron a su construcción y organización
actual. He quedado gratamente impresionado con el magnífico
personal que trabaja en el Canal.
También quiero agradecerles por haberme ofrecido
la oportunidad de conocer a tantos residentes de la Zona del
Canal.
Asegurándoles mis calurosos saludos, créame,
Cordialmente,
John J. Pershing.
Los patriotas
aprovecharon la visita del General Pershing a Panamá,
para dejarle conocer tanto a él como al gobierno, los
sentimientos de los panameños con relación a la
proyectada ocupación total de la Isla de Taboga por las
tropas norteamericanas.
En gran parte debido a esta acción, se logró
modificar la propuesta original, y Panamá solo cedió
una pequeña parte de su territorio de la isla para
instalación de bases en el cerro La Cruz.
También es claro que el laureado general siempre fue
un gran conocedor de la psicología de las masas y sobre
todo de sus explosivas reacciones, por lo cual es fácil
deducir que al haber evitado una confrontación, logró
un arreglo aceptable para las partes y el incidente apenas tuvo
un leve impacto en su exitosa visita al Canal de Panamá.
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