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ESFUERZOS DIPLOMATICOS DE COLOMBIA POR RECUPERAR
EL ISTMO DE PANAMA
La separación panameña de Colombia
produjo una serie de violentas reacciones en ese país, iniciadas el 6 de
noviembre de 1903, luego de conocida la noticia de los hechos ocurridos en el
Istmo.
La efervescencia del sentimiento patriótico no
se hizo esperar, reflejándose en la formación de batallones de
voluntarios para marchar hacia Panamá y por el Decreto Ejecutivo No. 11,
que aumentaba a 100.000 los hombres dentro del ejército colombiano.
Este sentimiento bélico tampoco era
unánime en las esferas gubernamentales, pues existía
también otro grupo que favorecía seguir una línea de
conducta más conciliadora.
De esta manera, se pensó en realizar esfuerzos
diplomáticos para parlamentar con los panameños y convencerlos de
retornar al suelo patrio, que durante 82 años los había cobijado,
después de la espontánea adhesión a Colombia en noviembre
de 1821.
El Senado de ese país, que unánimemente
había rechazado el Tratado Herran-Hay, ( 12 de agosto de 1903
),normativo de las relaciones entre las dos naciones sobre cuestiones del
canal, se dio cuenta, algo tarde, de la magnitud de la tormenta que
había desatado tal proceder.
Con fines de usar la vía diplomática
para zanjar las diferencias existentes, se nombró una delegación
colombiana que arribó al puerto de Colón el 15 de noviembre de
1903, es decir nueve días después del reconocimiento de facto de
la República de Panamá por los Estados Unidos
La citada comisión estaba integrada por el
General Demetrio Dávila, Nicanor G. Insignares, Francisco Padrón,
Eloy Pareja y Fanor Vélez, que se entrevistó con los separatistas
panameños, Eusebio A. Morales, Tomás Arias y Constantino
Arosemena, en el barco de guerra norteamericano Mayflower.
A pesar del buen ambiente reinante que
prevaleció en dicho cónclave,la la delegación
panameña se mantuvo firme en la posición de que " los hechos
acaecidos eran ya irrevocables".
Los colombianos por su parte, hicieron toda clase de
ofrecimientos y halagos para que los panameños desistieran de la
secesión realizada.
Al no llegarse a conclusión alguna, excepto
mantenerse el status quo, la misión colombiana regresó a su
país.
Una segunda comisión, dirigida en esta
ocasión por el General Rafael Reyes y con los miembros Jorge
Holguín, Pedro Nel Ospina y Lucas Caballero, salió para
Panamá y se reunió con Tomás Arias, Carlos A, Mendoza y
Constantino Arosemena, a bordo del barco canadiense, de nombre Canadá,
el 20 de noviembre de 1903.
Bunau Varilla, el ingeniero francés que
había luchado por el Canal de Panamá, en gran parte por salvar
los dineros de la Compañía Francesa, al enterarse del viaje de
esta segunda misión diplomática, escribió desde New York a
la Junta de Gobierno Provisional panameña, que no dejara actuar al
militar ya mencionado, a menos que trajera un nombramiento como Ministro
Plenipotenciario de Colombia, temeroso de que los panameños se dejaran
convencer por la arrolladora y fuerte personalidad del militar.
En esta ocasión, los colombianos trajeron
mejores ofertas, como elevar a Panamá a la categoría de Estado
Federal, impuestos más bajos, Beneficios del canal para ser invertidos
directamente en el Istmo para la construcción de carreteras y edificios,
así como también la posibilidad de trasladar la capital de
Colombia, hacia la ciudad de Panamá.
Al no encontrarse salida para la situación
imperante, los delegados regresaron a Colombia, con la excepción del
general Reyes que viajó hacia los Estados Unidos.
La entrevista ya citada abordo del vapor
Canadá, quedó plasmada en un Acta firmada por todos los
participantes, donde se reiteró el tono firme y seguro de los
panameños al insistir que " no existe manera de que Panamá torne
a formar parte integrante de la República de Colombia".
Al llegar a Washington , este militar, se
consiguió la asesoría de Wayne MacVeagh, quien había sido
Procurador General de la Nación, durante la administración del
Presidente Cleveland.
El nuevo asesor se dedicó a instruir a su
representado, en la labor desarrollada por el Ministro de Estado Hay, en los
problemas del canal.
Traía el general Reyes, el ofrecimiento del
gobierno colombiano de aprobar de inmediato el Tratado Herran-Hay,
anteriormente rechazado por el Senado, y aceptarlo sin ningún tipo de
discusiones, todo para que Panamá regresara al dominio colombiano. Del
mismo modo negociar con los Estados Unidos, sin el pago de $ los 10.000.000 que
se mencionaban en el Tratado.
Todos los puntos fueron rechazados por el presidente
Roosevelt y a los comisionados solo les quedó el presentar un escrito
que se conoció como el Memorial de Agravios, un documento bellamente
analizado y con fuerte contenido jurídico, pero que en realidad no tuvo
el impacto necesario.
El Departamento de Estado rebatió todos los
puntos presentados y hasta allí se extendió esta protesta.
Al no tener éxito, el general Reyes,
entró en una agria polémica escrita con el Ministro de Estado
Hay, que terminó hacia diciembre de 1907.
La Cancillería de Colombia enviaba con bastante
frecuencia instrucciones al militar aludido, pero siempre manteniendo el
inamovible punto de la reintegración del territorio panameño.
Otras instrucciones se referían a solicitar un
arbitraje internacional, donde se incluían a los monarcas de
Alemania,Rusia e Inglaterra, como jueces Inapelables.
Tampoco se aprobó la intervención de la
Corte Internacional de la Haya, para dirimir este diferendo.
Como el Secretario Hay se enfermó, las
negociaciones fueron encomendadas por el presidente Theodore Roosevelt al
secretario de guerra Elihu Root, lo que motivó al Ministro Herrán
a escribir: "Root es sin dudas, el miembro más notable del gabinete y es
un hombre con quien es muy fácil entenderse".
Posteriormente, los Estados Unidos llegaron a proponer
un plebiscito para que el pueblo panameño decidiera por sí solo,
si quería pertenecer a la República de Panamá o a
Colombia.
Estos esfuerzos mediante el uso de la vía
diplomática para llegar a un acuerdo sobre el movimiento separatista de
Panamá, se estrellaron con las posiciones inflexibles de ambas partes,
en lo relacionado al reintegro o no de Panamá, a la República
colombiana.
Es justo reconocer que en el momento de
ofrecérsele a los Estados Unidos, todas las garantías por parte
de Colombia para que se firmase de inmediato el mismo Tratado Herran-Hay que
había sido rechazado unánimemente por el Senado colombiano,el 12
de agosto de 1903, como ya se mencionó, el país norteño
rechazó de plano esta proposición y mantuvo su reconocimiento, de
facto en esos momentos y luego de jure, el 13 de diciembre de 1903, al gobierno
panameño.
Con estos resultados adversos, terminaron los
esfuerzos diplomáticos colombianos para buscar una solución al
problema de la independencia de Panamá.
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