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ENTRADA EN CIRCULACION DE LAS PRIMERAS MONEDAS DE
PLATA EN PANAMA
Desde los albores de nuestra vida independiente, la
Asamblea Nacional Constituyente, decidió en 1904, de una manera muy
sabia, que el balboa sería la unidad monetaria de la nación y que
además tendría un valor igual al dólar norteamericano.
La ley 84 del mismo año, hace la siguiente
descripción de nuestra unidad monetaria como : " una moneda de oro de un
gramo seiscientos setenta y dos miligramos de peso, de novecientos
milésimos de fino, divisible en cien centésimos".
Desde 1917 se había facultado al Poder
Ejecutivo para la acuñación de moneda nacional de plata, en las
denominaciones de uno, medio, un cuarto y un décimo de balboa. Las tres
últimas se pusieron en circulación, pero aquellas de un balboa,
nunca se llegaron a emitir, porque tanto el peso como el diámetro que
fijaba la ley, no estaban de acuerdo a la Convención Monetaria firmada
con los Estados Unidos de América.
No fue sino hasta el 9 de septiembre de 1931 cuando el
Decreto Ejecutivo No. 172, autorizaba la emisión de monedas de plata,
diciendo en su letra:
Considerando:
Que ha sido terminada la acuñación de
la moneda nacional, ordenada por el Decreto No. 96 del 27 de marzo de
1931dictada de conformidad con la Ley 73 de 1930.
Que es llegado el momento de señalar fecha en
que dicha moneda deba entrar en circulación,
Decreta:
Artículo Primero: Señálase el
día 15 de septiembre para que entre a circular la moneda unitaria de
plata de novecientos milésimos de fino, acuñada de conformidad
con la Ley 73 de 1930 y cuyo valor nominal tiene con el mismo peso en oro una
razón aproximada de uno a diez y seis.
Artículo Segundo: El sello adoptado para la
moneda de plata se describe así: Por el anverso: El busto de Vasco
Núñez de Balboa con morrión y armadura de perfil, mirando
hacia el borde izquierdo de la moneda. En contorno, a la cabeza y bajo el borde
superior al valor de la moneda UN BALBOA, expresado en letras. A los lados
del cuerpo y sobre el borde inferior, hacia la izquierda, un ramo de encina y
hacia la derecha, uno de laurel. Por el reverso: Una figura
simbólica de la República. En la mano derecha, que se apoya en el
escudo de armas de la República, lleva un gajo de roble; apoyadas en el
brazo izquierdo lleva unas fasces romanas. En contorno, a los lados de la
cabeza y bajo el borde superior, la frase "República de Panamá,
en la parte inferior, el año de la acuñación "1931".
Al lado izquierdo de la figura, inscripciones de "Ley 0.900" y "Gr. 26.73".
Artículo Tercero: El Banco Nacional queda
encargado de tomar las medidas y hacer los arreglos que estime convenientes con
los bancos y otras entidades o personas, a efecto de que la nueva moneda entre
en circulación en la República en la fecha expresada en este
Decreto. Comuníquese y publíquese Dado en
Panamá, a los 9 días del mes de septiembre de mil novecientos
treinta y uno. R.J. Alfaro El Secretario de Hacienda y Tesoro,
Enrique A. Jiménez
El Primer Designado, Encargado del Poder Ejecutivo,
Dr. Ricardo J. Alfaro, declaró que al ponerse en circulación el
15 de septiembre de 1931, como unidad de nuestro sistema monetario,
expresó; " una de las mayores satisfacciones que he tenido en mi carrera
pública es la de haber resuelto el problema de decoro nacional que
constituía para nuestro país el tener una moneda escasamente
circulante y puesta en el propio suelo patrio e nivel de depreciación
con respecto a la moneda extranjera".
Distinguidos ciudadanos panameños, entre ellos
Octavio Vallarino y Enrique Linares, emitieron opiniones de mucho regocijo por
la medida adoptada, reconociendo el gran paso que se había tomado.
La emisión monetaria por un total de B.200.000
llegó en el vapor Ancón, lo mismo que monedas fraccionarias de
B.0.25, 0.20 y de 0.05, para un total de B.12.000 estas últimas.
Todas las monedas fueron entregadas al Banco Nacional,
donde se hizo un completo áudito de la remesa. La compañía
confeccionadora fue confeccionada por la Casa de la Moneda en Filadelfia y que
según opiniones de numismáticos panameños, era de una gran
belleza e inmejorable calidad.
Siguiendo lo establecido en los Decretos citados, el
15 de septiembre de 1931,la nueva moneda de plata y sus divisiones
fraccionarias, fue puesta e en circulación, siendo totalmente aceptada
en todo el país y la Zona del Canal, en paridad con el dólar.
Nuestra unidad monetaria, el balboa, se había
convertido en algo real y tangible, gracias a la firmeza y visión de un
gran mandatario.
No hubo grandes celebraciones, sino más bien,
un acto bien sencillo, pero que en realidad significaba un gran paso para el
sentimiento patriótico, que hizo sentirse con orgullo a toda una
nación.
La emisión de las primeras monedas de plata en
Panamá, con la unidad el balboa, siendo ahora algo tangible y no
imaginario, desde todo punto de vista, fue una de esas medidas que toman
mandatarios de valor y estirpe, y que permanecen en nuestra historia patria,
como sólidos pasos.
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