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LOS PRIMEROS CUATRO MESES DE VIDA
INDEPENDIENTE
Los sucesos independentistas se habían llevado
a cabo rápidamente en la ciudad capital, a partir de las cinco de la
tarde del 3 de noviembre de 1903.
El Consejo Municipal de Panamá se reúne y designan
una Junta de Gobierno Provisional, que es dirigida por José
Agustín Arango, con Federico Boyd y Tomás Arias
como miembros.
Al día siguiente, el pueblo en Cabildo Abierto,
reafirmó sus votos separatistas, donde fue leída, aprobada y
firmada, el Acta de Independencia.
La situación en la ciudad atlántica de
Colón, sin embargo, no había transitado por aguas tranquilas y se
presentaron momentos donde estuvo muy cerca, una confrontación armada
entre las tropas colombianas del Batallón Tiradores y unos 200 marinos,
que habían desembarcados del barco de guerra Nashville, recién
llegado a aguas panameñas, el día anterior.
Los generales Tocar y Amaya, que fueron trasladados
sin el resto de la tropa a Panamá, mediante el plan de no
ofrecérseles transporte en el ferrocarril, fueron hechos prisioneros y
de allí prosiguió la revolución.
El coronel Torres se encontraba entonces en
Colón, al mando de los 500 soldados del Batallón Tiradores y era
aparentemente, una responsabilidad mucho más grande que su capacidad
como dirigente.
Hubo dos momentos de mucha tensión, en los
cuales solo faltó una chispa muy pequeña, para hacer estallar los
sentimientos nacionalistas del citado coronel y desatarse una batalla campal,
pudiendo resultar en un "mar de cadáveres".
Ante la clara y evidente inferioridad en que se
encontraba el Batallón Tiradores, tanto en número como en equipo
bélico, y que se hacía mayor en cada momento, con el arribo de
los buques de guerra, Dixie, Atlanta, Maine, Mayflower y Prairie, no le
quedó otro camino al militar colombiano, que pactar su retirada y
embarcar a su tropa en el vapor Orinoco, hacia Cartagena, donde también
jugó un papel de importancia, la actitud persuasiva de Porfirio
Meléndez.
Después de ver consumada la acción
anterior, le envió un telegrama a don José Agustín Arango,
donde le indica que "Solo ahora es cuando el Istmo de Panamá, puede
declarar que ha asegurado definitivamente su independencia".
Al recibo de tan gratas noticias, el mismo Arango,
dirigió un mensaje a James R. Shaler y a Herbert Prescot,
superintendente y segundo Jefe del Ferrocarril de Panamá,
respectivamente, y al Capitán J.R. Beers, igualmente asociado a la
empresa ferroviaria, agradeciendo el invaluable apoyo que le habían
prestado, en todo momento, a la causa panameña.
El gabinete escogido fue:
Secretario de Relaciones Exteriores: Fco. V. de la
Espriella Secretario de Guerra y Marina: Nicanor A. de Obarrio
El 6 de noviembre , la nueva República fue
reconocida por los Estados Unidos de América y por otros países
de Europa y de este continente.
William Buchanan presentó las cartas
credenciales como Embajador de la nación norteña, el 23 de
diciembre de 1903. El francés Henry Moett, se convirtió en el
segundo diplomático, al ser acreditado como Encargado de Negocios, el 4
de enero de 1904.
El pueblo panameño escogió por medio de
votaciones a una Asamblea Constituyente, que luego de aprobar la Carta Magna,
procedió al nombramiento del Dr. Manuel Amador Guerrero, como el primer
presidente de Panamá, para el período 1904-1908, tomando
posesión de su alta investidura el 20 de febrero de 1904.
Cumplidos con ambos actos, este cuerpo legislativo, se
convirtió en Asamblea Nacional, para los efectos de confeccionar las
leyes del nuevo estado.
Con el presidente Amador ya debidamente instalado,
vinieron en los meses subsiguientes, más reconocimientos para la nueva
república, siendo Costa Rica el segundo país en acreditar un
Embajador en julio de 1904.
Colombia, como era de suponer, no vino a aceptar los
hechos cumplidos y a intercambiar embajadores, hasta el 6 de mayo de 1924, poco
más de 21 años después del movimiento separatista.
El 7 de noviembre de 1903, la Junta de Gobierno,
designó a Phillipe Bunau Varilla, como Embajador Extraordinario y
Ministro Plenipotenciario de Panamá ante los Estados Unidos,
después de haber efectuado toda clase de presiones y amenazas para
obtener dicho nombramiento.
Varilla, con una rapidez increíble,
elaboró y firmó el 18 de noviembre de 1903,con el Secretario de
Estado John Hay, el infame tratado del canal, conocido como Hay-Bunau Varilla,
apenas unas seis horas antes del arribo de una comisión de
panameños, formada por Amador Guerrero, Federico Boyd y Carlos
Arosemena, que venía a asesorarlo.
Los comisionados, al enterarse por el mismo Bunau
Varilla, de los hechos ocurridos, manifestaron una incontenible ira y rechazo
por la actitud llevada a cabo y la traición efectuada, ya que los
términos del tratado, eran totalmente favorables a los Estados Unidos.
Varilla continuó con sus presiones a la Junta,
buscando una rápida aprobación para el Tratado, y en esta
línea le dirigió un cable el 21 de noviembre, al Secretario de
Relaciones Exteriores de Panamá, don Francisco V. de la Espriella y
donde manifestaba" Yo no deseo ser responsable por las calamidades que se
ciernan sobre Panamá, siendo la más probable, la
suspensión de la garantía de la independencia por parte de los
Estados Unidos si no se ratifica el Tratado"
La Asamblea Nacional de Panamá, aprobó
el tratado el 2 de diciembre de 1903. El Senado norteamericano, hizo lo propio
el 23 de febrero de 1904.
El primer acto de sumisión militar al mando
civil, se llevó a cabo el 22 de noviembre, cuando en la plaza de las
Bóvedas, el general Esteban Huertas y todos los oficiales y tropa del
Ejército Nacional, saludan y presentan sus respetos a la Junta de
Gobierno Provisional.
La República de Panamá inició su
vida independiente sin ninguna deuda, por el contrario, tenía por
delante los $10.000.000.00 que debían entregar los Estados Unidos,
dentro de lo estipulado y que sirvieron para programas de educación,
salud, diversas obras públicas y afrontar los próximos pagos de
la planilla estatal.
Se designaron 6 millones como reserva que fueron
depositados en los bancos del país norteño, inversiones que se
llegaron a llamar "los millones de la posteridad" y que buenos dividendos
rindieron a la nación.
En lo judicial se procedió al nombramiento de
jueces y fiscales en las principales ciudades, para la debida
administración de la justicia.
Los eventos en la joven república se iban
desarrollando con mucha rapidez, algunas veces sin llegar a obtenerse un debido
control sobre los mismos.
Aunque la acción del presidente Roosevelt
recibió fuertes críticas en su país, por la manera
arbitraria como resolvía los asuntos y en particular su trato, poco
diplomático, con Colombia, también tuvo muchos elogios, por los
resultados positivos que fueron obtenidos.
Por motivo de interpretaciones unilaterales de la
letra y espíritu del Tratado Hay-Bunau Varilla, por parte de los Estados
Unidos, desde sus primeros momentos, los conflictos entre los dos
países, no tardaron en aparecer, y las
protestas panameñas por medio de los canales diplomáticos, fueron
tan fuertes, que el Secretario de Guerra William Taft, fue enviado al Istmo
para limar asperezas.
Con esta visita, se obtuvieron ventajas en las tarifas
postales e impuestos aduaneros. Taft fue muy enfático en declarar que su
país solo tenía la idea de construir un canal y ningún
deseo imperialista de establecer una colonia en la Zona del Canal.
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