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CINCO HORAS CON CUARENTA Y CINCO MINUTOS SIN
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Durante el año de 1962, las crecientes
tensiones políticas en las relaciones de Panamá y los Estados
Unidos, aumentaban cada día y se hacía necesario buscar una forma
razonable para llegar a un entendimiento entre ambos gobiernos.
La afortunada circunstancia de una elección
política que se había llevado acabo en el país
norteño, donde se llevó a la presidencia de la república a
un joven demócrata, que poseía una gran simpatía y
carisma.
El presidente John F. Kennedy ofrecía
esperanzas en sus actuaciones y en el programa de ALIANZA PARA EL PROGRESO, que
vislumbraba un futuro de paz y bienestar para toda la América
Latina.
Dentro del panorama así planteado, el
Presidente de Panamá, don Roberto F. Chiari, pensó en la
posibilidad de efectuar una visita oficial a ese país, para que a
través de un diálogo directo, tratar de amigo a amigo, los
diferentes puntos de conflictos en las relaciones mutuas.
Después de los acercamientos
diplomáticos de rigor, se llegó a concertar una visita oficial
del gobernante panameño para el 11 de junio de 1962.
Anteriormente, en 1952, el presidente Remón
Cantera, había sido el último mandatario panameño en
visitar en forma oficial a los Estados Unidos y de cuyas conversaciones se
culminó en el Tratado Remón-Eisenhower, que fue otra
contribución generacional en nuestras luchas nacionalistas.
La escogencia de la comitiva presidencial
también fue motivo de muchas conversaciones y selección de los
participantes.
Finalmente quedó integrada por las siguientes
personas, además del Presidente Chiari y su señora esposa:
- Galileo Solís,
Ministro de Relaciones Exteriores.
- Gilberto Arias,
Ministro de Hacienda y Tesoro.
- David Samudio,
Director de Planificación.
- Fabián
Velarse, Secretario Privado del Presidente.
- Ricardo M. Arias E.,
expresidente de Panamá.
- Fernando Eleta A. y
Rubén D. Carles, ex-ministros de Hacienda
- Octavio
Fábrega, notable jurista y diplomático.
- Teniente Federico
Boyd, edecán del Presidente.
La respectiva licencia para separarse del alto rango,
fue solicitada del lunes 11 de junio a las 7:00 a.m. hasta las 11:00 p.m. del
sábado 16, hora del planeado regreso al país.
Las formalidades legales se continuaban cumpliendo
paso a paso. El vicepresidente de la República, Dr. Sergio
González Ruiz, fue juramentado a las 7:00 a.m. de ese lunes 11, por el
Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Víctor A. de León
y se nombró al Dr. Miguel Angel Ordóñez como Ministro de
Trabajo, Previsión Social y Salud Pública, encargado, mientras el
titular de esa cartera, Dr. González Ruiz, ejercía temporalmente
la presidencia.
Todo el mecanismo constitucional se había
cumplido rigurosamente, tomando en cuenta los más pequeños
detalles.
El Presidente encargado después de despedir al
Jefe del Ejecutivo su comitiva en el Aeropuerto de Tocumen a las 8:15 a.m.,
regresó a sus oficinas para recibir el saludo de sus amigos personales y
políticos. Al medio día, el Comandante en Jefe de la Guardia
Nacional, Bolívar Vallarino y el Comandante del Cuerpo de Bomberos,
Raúl Arango y altos oficiales de ambas organizaciones, presentaron sus
respetos en la presidencia.
Por la tarde, recibió igualmente el saludo del
Cuerpo Diplomático, Consular y de oficiales de la Zona del Canal.
El Presidente Chiari llegó a Washington y fue
recibido por el Presidente John F. Kennedy.
Se habían programado dos entrevistas con el
mandatario norteamericano y otra con el Secretario de Estado Dean Rusk, lo
mismo que varios almuerzos de trabajos y cenas formales con personalidades del
mundo económico y político.
En la agenda se llevaban varios puntos a tratar, entre
ellos:
- Uso de estampillas
panameñas en los correos de la Zona del Canal.
- Igualdad escala
salarial
- Aumento en la
anualidad del canal.
- Diferentes aspectos
de la soberanía panameña.
- Financiamiento para
construcciones de viviendas de bajo costo.
- Carreteras.
- Extensión del
sistema de alcantarillado.
El Presidente Kennedy ordenó una completa
revisión de las actuales y futuras necesidades de las relaciones entre
Panamá y los Estados Unidos, para determinar si en esos momentos era
necesaria una negociación formal sobre un nuevo tratado.
El secretario de estado, Dean Rusk, no dejó
ninguna duda al respecto, al informar que en esa visita no se iría a
discutir sobre ningún tratado. Se trazarían ciertas bases
generales sobre las cuales trabajar en el futuro.
El Presidente Chiari pronunció un discurso en
una sesión de la Organización de Estados Americanos en
Washington.
El tema general siempre fue el deseo panameño
de eliminar las causas de conflicto y la insatisfacción proveniente de
la interpretación unilateral por parte del gobierno de Estados Unidos de
algunas cláusulas del Tratado.
Panamá se sentía defraudada en sus
espiraciones y herida en su dignidad, con deseos hacia una mayor
participación de los beneficios en general, que se derivaban del Canal
construido en su propio territorio.
Interpretaba que un fracaso en la política de
los Estados Unidos con relación a la América Latina, sería
también una debacle frente a todo el mundo democrático.
El presidente panameño después de su
visita de dos días a Washington pasó a New York, donde
recibió la máxima condecoración, la Medalla de Oro de
Honor, impuesta por el Alcalde Wagner de esa ciudad. Aquí
proféticamente dijo que el futuro del mundo radicaba en Centro y Sur
América.
El Dr. César A. Quintero, delegado alterno de
Panamá ante las Naciones Unidas, le brindó una recepción
en el Waldorf Astoria y el Presidente del First National City Bank, una cena en
la sede de Park Avenue.
Después de esta activo programa y sus
entrevistas con el Presidente Kennedy, el mandatario panameño
salió el sábado 16 de New York hacia Panamá, vía
Miami.
Ese mismo día, en el diario Panamá
América que apareció a las 3:00 p.m. dos periodistas de la
sección inglesa de ese rotativo, comentaban sobre una posibilidad
técnica que podría ocurrir y que después se
convertiría en realidad.
Edward Scott en su muy conocida columna "Interesting
if True"decía "de acuerdo a la licencia solicitada, el Presidente Chiari
debe regresar al territorio nacional antes de la medianoche de hoy. Si por A, B
o C razones o por un acto del Señor, el no se encuentra dentro de los
límites de la República para ese tiempo, Panamá se
encontraría sin un presidente constitucional por ese período, lo
cual sería una circunstancia poco feliz".
David Constable, autor de la columna "This 'n' that
(usaba el pseudónimo de DeeCee) escribía: si el avión que
trae al Presidente Chiari de regreso a Panamá de los Estados Unidos, se
retrasa más allá de la medianoche de hoy, el se
encontraría en la posición de estar fuera del país y sin
el permiso respectivo.
Ambas glosas pasaron totalmente desapercibidas y casi
sin comentarios.
Sin embargo, es de destacar la agudeza
periodística de los reporteros, que pensaron en esas posibilidades.
El avión del Presidente Chiari fue demorado en
el aeropuerto de Miami por desperfectos mecánicos. Por esta involuntario
atraso, no podría llegar a la hora pre establecida y en la cual
finalizaba el, permiso constitucional concedido (11:00 p.m. del sábado
16 de junio).
Las implicaciones legales comenzaron a saltar y
revolotear en las mentes de todos los presentes en Miami y en Panamá.
Incluso se llegó a pensar que uno de los aviones comerciales
panameños lo fuera a buscar, pues así estaría
técnicamente en un territorio nacional al rebasarse su permiso. Esto
tampoco fue posible por encontrarse la aeronave en reparaciones.
Los recuerdos de un presidente derrocado por haber
salido del país sin la debida autorización legal, mantuvieron a
sus amigos y copartidarios, altamente nerviosos y preocupados, no fuera a
repetirse la historia. Se esforzaban por considerar diferentes tipos de
opciones para salir adelante ante la inesperada circunstancia.
Finalmente, después de múltiples
llamadas telefónicas de Miami a Panamá y viceversa, buscando
llegar a un control de la inesperada situación, la casi tormenta se fue
calmando y controlando poco a poco.
El presidente Chiari y su comitiva llegaron al
Aeropuerto de Tocumen, a las 4:45 a.m. del domingo 17 de junio, en lugar de las
11:00 p.m. del sábado 16. Práctica y legalmente, la
República de Panamá, estuvo sin Presidente durante esas cinco
horas y cuarenta ay cinco minutos.
Al día siguiente, el Presidente dirigió
un mensaje al pueblo panameño informando sobre los resultados de su
misión, que marcó otro gran momento en la historia, ya que los
canales de televisión 2, 4, 8 y 10, juntos por primera vez, pasaron en
vivo desde la Presidencia de la República, este importante acto.
La acefalía que se presentó en el Poder
Ejecutivo, solo se observa ahora como una curiosidad en nuestra política
y posiblemente muy ignorada por un gran sector de la ciudadanía y que no
pasó de ser un hecho poco trascendente, sin embargo, con solo variar
cualquiera de sus ingredientes en esos momentos, se le hubiera podido sacar un
filo muy delicado, explotando la situación legal, de un Presidente
ausente del país, sin los permisos constitucionales respectivos, y se
habría cambiado en forma diametral el curso de nuestra historia y vida
republicana.
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