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CREACIÓN DE LA PRIMERA ESCUELA DE
DERECHO
El gobierno de la república de Panamá
en 1918 y a través de su Secretario de Instrucción
Pública, empezó por interesarse en estudios superiores, habiendo
realizado grandes progresos en los de tipo primaria y secundaria.
El Instituto Nacional en sus nuevos e imponentes
edificios inaugurados en 1910 expandían los horizontes de estos
estudios, haciéndolos accesibles a personas de recursos
económicos reducidos, que nos les permitían enviar a sus hijos a
las instituciones privadas.
La hora había llegado para lanzarse y
proyectarse más hacia arriba, a mirar y a aspirar a los estudios de
nivel universitario. Ambicioso proyecto para una joven nación de solo
quince años de vida independiente.
Guillermo Andreve era el inspirador máximo de
esta tendencia, quien recibió de inmediato el apoyo del Presidente
Ramón Valdés, visionario del futuro con igual tenacidad y
vehemencia en la ejecución de sus proyectos.
Era más fácil empezar por la disciplina
del Derecho que por cualquiera de las relacionadas con la ciencia. En
consecuencia, después de muchos y meditados planes todo estaba listo
para el decreto que daba vida a este sueño.
Andreve era un convencido de que la educación
ampliada a todos los sectores del país, iba a producir una nación
más progresista desde todo punto de vista.
El 25 de enero de 1918, se firma el Decreto No. 7, por
el cual se creaba una Escuela de Derecho y una Facultad de Derecho.
El articulado, que se basaba en los dispuesto por los
artículos 80 y 81 del Código de Instrucción
Pública, empezaba por mencionar que funcionaría en las aulas del
Instituto Nacional y bajo la dirección técnica de una Junta
compuesta por siete miembros, que se denominaría Facultad de Derecho.
Estas personas deberían ser abogados graduados en alguna universidad de
reconocido prestigio o más tarde, por egresados de la misma escuela.
Tendrían funciones por un año y sería ad-honorem.
La escuela de Derecho y Ciencias Políticas como
oficialmente fue reconocida, estaría bajo la dirección
administrativa del Instituto Nacional. Los estudios profesionales se
harían en tres años escolares, donde los dos primeros
comprenderían las asignaturas necesarias para optar por la licenciatura
de Derecho y el tercer año sería para completar las materias y
poder aspirar al título de Doctor en Derecho.
El plan de estudios se detallaba de la siguiente
manera:
| Ier. año |
Filosofía del Derecho |
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Derecho Romano I |
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Derecho Civil I |
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Derecho Penal I |
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| IIdo. año |
Derecho Romano II |
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Derecho Civil II |
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Derecho Mercantil |
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Derecho Procesal |
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| IIIer. año |
Derecho Internacional Público |
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Derecho Internacional Privado |
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Derecho Constitucional |
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Derecho Administrativo |
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Economía Política |
Para cada una de estas asignaturas, se
dictarían seis horas de clase semanales.
Se establecía una Junta Examinadora ante la
cual deberían rendir exámenes los aspirantes a los grados de
licenciado y doctor en leyes.
La facultad de Derecho podría otorgar los
títulos mencionados a ciudadanos panameños que tuvieran los
conocimientos correspondientes al plan de estudio, siempre que hubiera ejercido
la profesión de abogado o funcionario judicial durante cinco años
o más y hayan desempeñado además los cargos de Secretario
de Estado, Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Miembro de la
Comisión Codificadora Nacional, Procurador General de la Nación,
Juez Superior o de Circuito.
Cualquiera persona también podría rendir
un examen sobre todas las materias del plan de estudio y de ser aprobado,
recibiría su respectivo título.
Sin embargo, el Decreto que creaba esta Escuela de
Derecho, limitaba el alcance de las excepciones anteriores a solamente el
primer año de funcionamiento del plantel. Pasado este tiempo,
sólo los alumnos aprobados en los cursos, podrían recibir estos
títulos.
Se mencionaba igualmente el requisito mínimo de
bachillerato o de maestro de enseñanza primaria para poder matricularse.
Se establecía una excepción a lo anterior, en el sentido de que
también podrían ser aceptados personas no menores de 18
años y que a juicio de la facultad, fueran de conducta intachable y
comprobaran ante la junta examinadora tener los conocimientos suficientes para
poder aprobar todas las materias.
Los doctores Pablo Arosemena, Santiago de la Guardia,
Horacio F. Alfaro, Harmodio Arias, Gil R. Ponce, Dámaso A. Cervera y
José D. Moscote fueron nombrados para integrar la Facultad Nacional de
Derecho.
El entusiasmo de la juventud de esa época por
ampliar sus conocimientos y aprovechar tan grandiosa oportunidad que le
ofrecía el gobierno panameño, fue enorme y recíproco los
esfuerzos y planes del Presidente Valdés y del Secretario de
Instrucción Pública, Guillermo Andreve.
La escuela inició labores con 72 alumnos. La
gran disciplina y severidad de los estudios determinó que el 30 de enero
de 1920 se llevaran a cabo los exámenes finales y el 24 de julio se
realizara la primera cosecha de Licenciados en Derecho de la República
de Panamá, que estuvo formada por:
Enrique Abrahams, Arcadio Aguilera O., Justo
Carrasquilla M., Víctor A. De León, Enrique Darío
Díaz, Felipe Juan Escobar, José Isaac Fábrega,
Víctor F. Goytía, Carlos López, Jesurum Lindo, Cirilo J.
Martínez, Ignacio Molino Jr., Ismael Ortega B., Manuel Roy,
Aníbal Ríos, Guillermo Single, Galileo Solís, Gil Tapia
E., Horacio Velarde, José Isaac Vásquez, Fabián Velarde.
Los diplomas llevaron la firma del Presidente
Belisario Porras y del Secretario de Instrucción Pública, Dr.
Eusebio A. Morales y de los profesores Dr. Ricardo J. Alfaro, Gral. Santiago de
la Guardia, Dr. J. D. Moscote, Dr. Harmodio Arias y Dr. Dámaso A.
Cervera.
De 1920 a 1922 los nuevos licenciados continuaron
cursando las asignaturas requeridas dentro del articulado del Decreto No. 7 de
26 de enero de 1918 para optar por el doctorado de Derecho y Ciencias
Políticas.
La Escuela de Derecho continuó por algunos
años más graduando a más estudiantes, hasta que por
diferentes razones cerró después sus puertas.
Se había sembrado una gran semilla en la
juventud panameña. Los egresados de esta Escuela de Derecho demostraron
a través de sus meritorias vidas, la sólida preparación
académica y moral que habían recibido de tan distinguidos
profesores y que luego ellos también irían diseminando en su rol
de maestros del derecho, algunos de ellos al fundarse en 1935 la Universidad de
Panamá, y dentro de ella la Facultad de Derecho.
Extraordinaria la visión educadora del genial
Guillermo Andreve y su anticipación por más de 15 años a
la creación de nuestra primera casa de estudios.
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