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INAUGURACION DEL INSTITUTO
CONMEMORATIVO GORGAS
Como resultado de la extraordinaria labor médica,
tanto preventiva como curativa, desarrollada por el Coronel
William C. Gorgas durante la construcción del Canal
de Panamá, (1904-1914), se pensó en perpetuar
su memoria, luego de su fallecimiento el 4 de julio de 1920.
El presidente de la repùblica, Dr. Belisario Porras,
quien había tenido en el ilustre galeno norteño,
un colaborador muy firme y desinteresado, se comprometiò
a crear un centro de Medicina Tropical en esta ciudad y que
se denominaría Instituto Conmemorativo Gorgas.
Hacia tal finalidad, el gobierno panameño destinó
la suma de B/1000.00 en apoyo de la labor de un Comité
que se habìa nombrado.
En diciembre de 1922, se compró a la familia Pinel,
un lote de terreno en el nuevo barrio de La Exposición
y cercano al Hospital Santo Tomás, en esos momentos
en plena construcción.
Con un nuevo Comitè, ahora presidido por el entusiasdta
Dr. Fran H.Martin, se iniciaron campañas para la recaudación
de fondos y gestiones para obtener un apoyo econòmico
de los Estados Unidos.
El 18 de febrero de 1923, se colocò la primera piedra
de esta construcciòn, en una solemne ceremonia, donde
el presidente Porras, hizo una elogioso discurso sobre la
gran contribuciòn de Gorgas al saneamiento de las ciudades
de Panamá y Colón, añadiendo que “sobre
esta piedra se eleverá grandioso templo dedicado a
este hombre, a él acudirà una incesante cadena
de peregrinos, compuesta no solo de nuestros compatriotas
enfermons, sino también de todos los miles de afligidos
que vendrán de todos los paises tropicales a buscar
salud con absoluta fé en el nombre de Gorgas”.
Directamente, refiriéndose al trabajo realizado en
el campo de la sanidad, observó: “Gorgas redimió
al Trópico”.
Se obsequiò a los presentes una bella medalla como
recordatorio, que tenìa por el anverso un busto del
General Gorgas y en el reverso, un relieve del futuro edificio
y la inscripción: “CONMEMORATIVA DE LA INICIACION
DE LOS TRABAJOS DEL INSTITUTO GORGAS. PANAMA 1932.
Por variadas razones, tipo burocrático y económicas,
este gran proyecto se sumergió en el olvido y esa primera
piedra quedó, por varios años, triste,solitaria
y sepultada, bajo la yerba.
En enero de 1928, Maurice H. Thatcher, congresista por el
estado de Kentucky, en el Congreso de los Estados Unidos y
quien habìa conocido y trabajado con Gorgas en el Canal
de Panamá, presentò un proyecto de ley, aprobado
en abril 11,1928, por medio del cual se concedía al
Instituto Gorgas, un subsidio de $50.000.00 anuales, siempre
y cuando Panamá, dentro de los cinco años siguientes
como plazo, cumpliera la palabra empeñada de donar
un edificio para las instalaciones permanentes.
El gobierno panameño había terminado un grandioso
edificio en los terrenos de la Exposición, cercano
al Hospital Santo Tomás, de arquitectura gótica,
que se iba a otorgar para una futura Escuela de Medicina.
Sin embargo, el presidente Florencio Harmodio Arosemena, decidió
cederlo para el Instituto Gorgas.
La ceremonia de inauguración se programó para
el 2 de abril de 1929,con un sencillo acto,para el cual se
invitò al Dr. Frank H. Martin a que se trasladara desde
San Francisco,California, donde residía y tomara parte
activa en esta ceremonia.
Martin llegó a Panamá en el vapor Virginia,
pero en el trayecto marítimo, contrajo una fuerte gripe
que lo dejò muy débil. No obstante, hizo acto
de presencia en la inauguracion y dijo un corto discurso ante
una selecta concurrencia, donde se encontraban el presidente
Arosemena, los miembros de su gabinete y altas autoridades
sanitarias de Panamá, la Zona del Canal e invitados
especiales.
El Director del Instituto Gorgas, el Dr. Herbert Clarke,
en sus palabras de aceptaciòn del obsequio, dijo que
la “generosidad de Panamá habìa hecho
cinco años de trabajo para el Laboratorio”.
En el recuerdo de todos estaba aquella mañana del
18 de febrero de 1923, cuando el gobierno panameño
había dado un trascendental paso en la colocaciòn
de la primera piedra para el edificio del Instituto Conmemiorativo
Gorgas, que sin embargo, entró a formar parte de la
gran cadena de obras inconclusas, por no haber avanzado màs
allá de esa ceremonia inaugural.
Tocó entonces al presidente Arosemena salir al frente
del comprimiso panameño y ya con la substencia econòmica
asegurada por el Congreso de los Estados Unidos, obsequiar
el imponente edificio, que hubiera sido la sede de una Escuela
de Medicina en el país.
El 2 de abril de 1929 vino a ser, finalmente, el ansiado
inicio de ese templo de investigaciones, que tantas glorias
ha obtenido, a través de los años.
Un cariñoso recuerdo en estas breves notas históricas,
para todos aquellos que donaron su tiempo y esfuerzos, para
llevar a un exitoso final, el agradecimiento de un pueblo
y la perpetuación del nombre del General William C.
Gorgas, que tanto bien habìa otorgado a la humanidad.
Panamá había cumplido con la palabra empeñada
y Porras, el presidente visionario, igualmente veía
su sueño transformado en realidad.
Se hace necesario insistir sobre dos puntos aclaratorios
en este artículo:
1. El edificio que actualmente ocupa el Instituto Conmemorativo
Gorgas, en la avenida Justo Arosemena, en esta ciudad, no
fue levantado sobre la primera piedra que fue colocada,
en brillante ceremonia,por el presidente Belisario Porras,
el 18 de febrero de 1923.
2. El presidente Florencio Harmodio Arosemena, el 2 de
abril de 1929, cedió para uso del Instituto Gorgas,un
imponente edificio que se había construído
y destinado a una Escuela de Medicina, en un área
cercana al Hospital Santo Tomás.
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