|
LOS
HOSPITALES DEL CANAL DE PANAMA
Era Francesa
Desde
su arribo a Panamá, para iniciar los trabajos de la
construcción del canal en 1881, los franceses se interesaron
por integrar un equipo hospitalario de primer orden para atender
a su personal.
De inmediato
se pensó en levantar dos hospitales, uno en Panamá
y el otro en Colón, ciudades terminales del proyecto
canalero.
Para
el primero se escogió un bello sitio, en las faldas
del cerro Ancón conocido como la Huerta de Galia, que
no solo presentaba una majestuosa vista de la ciudad de Panamá
y su bahía, sino que estaba totalmente llena de frondosos
árboles que mantendrían una agradable sombra
y temperatura.
Para el
segundo, en la ciudad de Colón, se proyectó
un área frente al mar Atlántico y contiguo a
un pequeño centro construido por la Compañía
del Ferrocarril, unos años antes y llamado Hospital
de Extranjeros.
Dos años
más tarde, se inauguró en Colón el llamado
Hospital de Limón , con capacidad para 200 camas y
a un costo de 500,000 dólares.
En Panamá,
abrió sus puertas el moderno y muy bien equipado L'Hopital
Central du Panamá, con 500 camas y a un precio de 5
millones de dólares. También se conocía
como el Hospital del Cerro o el Hospital Francés.
El Director
Médico fue el Dr. Louis Companyo, quien ocupó
la misma posición durante la construcción del
Canal de Suez.
Ambos
centros nosocomiales fueron levantados sobre pilares, con
varios edificios separados entre sí, para obtener una
mejor ventilación y facilidad para la limpieza, tomando
en cuenta el clima tropical del país.
Se cobraba
a los pacientes, un franco por día (un dólar),
que era cubierto por la Compañía del Canal o
por los respectivos contratistas.
Como
también existía una compensación laboral
por el tiempo de enfermedad, todos estos beneficios, se convertían
en pasos adelantados a las conquistas sociales de nuestros
días.
Igualmente
edificaron un centro para convalecientes en la isla de Taboga.
localizado en un cerro que ofrecía una espectacular
vista sobre el mar.
Dicho
centro tenía una capacidad de 25 camas y permanecía
con un altísimo porcentaje de ocupación durante
el año.
Estas
facilidades hospitalarias fueron consideradas por el mismo
Gorgas, años más tardes, como “ una mejor
institución que cualquiera de los Estados Unidos, en
el mismo período y manejada por una firma o corporación”.
Cuando
en febrero de 1904 los norteamericanos compraron todas las
pertenencias de la Compagnie Nouvelle du Canal, enviaron a
Panamá un excelente equipo de profesionales de la medicina,
encabezados por William Gorgas, considerado como el mejor
especialista de Medicina Tropical en el mundo y quien venía
de triunfar en la campaña sanitaria de Cuba, donde
había erradicado la fiebre amarilla.
También
arribó un grupo de enfermeras graduadas, quienes renovaron
y mejoraron las técnicas para el cuidado de pacientes.
En la
ciudad de Panamá existía el Hospital Santo Tomás
desde 1761, reemplazado por otros edificios en 1827 y luego
mejorado en 1842, que igualmente fue usado para la atención
médica.
Desde
febrero de 1904 hasta el 14 de octubre de 1924, el superintendente
del citado centro nosocomial fue un médico norteamericano,
hasta el nombramiento del panameño Dr. Alfonso Preciado.
Con el
dinamismo de la joven nación norteamericana y todo
el capital necesario, pronto surgió el reemplazo de
L'Hopital Central du Panama, que se llamó Ancón,
conservando la espléndida localización geográfica
y que fue remodelado y reacondicionado a un costo de dos millones
de dólares.
Al original
Hospital de Limón se cambió el nombre por Hospital
Colón, se aumentó su capacidad y fue equipado
con el mejor instrumental de su tiempo.
La idea
de un centro para convalecientes en la isla de Taboga también
fue aprobada por los norteamericanos, pero aumentando el número
de camas, a 50 y reconstruyendo y ampliando las derruidas
instalaciones que encontraron.
El sistema
de medicina socializada se fortificó aún más,
al construirse una serie de centros de atención primaria
en numerosos pueblos a lo largo de la línea del ferrocarril
como Pedro Miguel, Paraíso, Culebra, Emperador, Tabernilla,
Cascadas, Paraíso, Bas Obispo, Matachín, Ahorca
Lagarto y Gatún, para un más rápido cuidado
de los enfermos.
Se construyó
un hospital para leprosos a un costo de 250 mil dólares.
en un lugar aislado en la costa del Pacífico y cercano
a la ciudad de Panamá, llamado Palo Seco.
Los pacientes psiquiátricos fueron reubicados en una
sala especial en el Hospital Ancón (años después
fue llamado Gorgas).
La Compañía
del Canal de Panamá cubría todos los gastos
hospitalarios y existía una lista de precios muy bajos
para los casos quirúrgicos.
Los hospitales
que brindaron servicios médicos durante la construcción
del canal, especialmente en la época norteamericana,
fueron un ejemplo, por la eficiencia y calidad de la atención
que se ofrecía a los enfermos.
|