|
LOS
GRANDES HOSPITALES DE LA ZONA DEL CANAL
HOSPITAL
ANCON
HOSPITAL COLON
HOSPITAL GORGAS
HOSPITAL COROZAL
ASILO PARA DEMENTES
HOSPITAL
ANCON
Los franceses
que arribaron a Panamá en 1880 para iniciar los trabajos
del Canal, decidieron de inmediato atacar la fase curativa
de las enfermedades, al emprender la construcción de
hospitales modernos, uno en la ciudad de Colón y el
otro en Panamá, denominando a este último L'Hopital
Central
de Notre Dame de Panamá.
Era un
imponente edificio central, dentro de un gran total de 96
unidades, muchos de ellos localizados en terrazas y destinados
para habitaciones de enfermera y doctores, para empleados
casados y solteros y otras 47 salas para hospitalización
que se distribuían en 32 edificios.
El Hospital
prestaba, desde sus comienzos, una excelente atención
médica, encontrándose muy bien equipado y con
un grupo de profesionales de la medicina de primer orden.
Las enfermeras,
de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul, aunque
no era profesionales graduadas, hacían un gran trabajo,
con dedicación, amor y cariño.
Fue un
grupo duramente atacado por la fiebre amarilla, ya que de
las 22 originales que arribaron al istmo, 20 de ellas, ya
habían sucumbido antes del primer año de trabajo.
La Compagnie
Nouvelle du Canal de Panama igualmente falló en sus
intentos de construir el gran camino entre dos mares y al
vender todas sus propiedades al gobierno de los Estados Unidos
el 4 de mayo de 1904, dejó una buena instalación
hospitalaria, pero sobre todo quedaron unas estadísticas
médicas de gran categoría, demostrando que de
1883 a 1889, más de 5000 defunciones ocurrieron en
el Hospital y de ellas 1200 fueron debido a la fiebre amarilla.
La mayoría
de las instalaciones entregadas por los franceses estaban
en malas condiciones y hubo que hacerles grandes reparaciones,
para su utilización rápida.
Se decidió
llamar al nuevo centro, como Hospital Ancón, localizado
en unas colinas del mismo cerro Ancón, en medio de
una bellísima vegetación, jardines y con enormes
árboles, que contribuían a una agradable temperatura.
El mayor
Louis A. La Garde, fue nombrado como primer Superintendente
y actuó hasta agosto 1, 1908 cuando fue substituido
por el mayor John L. Phillips.
El nuevo
cuerpo médico constaba de 25 doctores en medicina,
75 enfermeras graduadas y 7 enfermeros.
Había
23 salas para casos de medicina general, 8 para cirugía,
3 para ojos, oídos nariz y garganta, una para aislamiento
y once para enfermos mentales, que funcionaba como una unidad
aislada.
La capacidad
del Hospital era de 550 camas, pero que se podía aumentar,
en casos de urgencias, hasta 750.
Debido
al aumento en casos mentales que llegaban buscando atención
médica, fue necesario incrementar las camas y se decidió
añadir dos nuevas salas, aumentando hasta 300 el número
de pacientes.
Una cerca
de 9 pies de altura rodeaba a estos dos nuevos edificios.
En abril
15 de 1905, los pacientes mentales se atendían en un
pequeño lugar en Miraflores, porque su número
era apenas de 18 enfermos.
Al ser
transferidos al asilo especial del Hospital Ancón,
el total había subido hasta 120.
Para junio
de 1904, ya eran 254 los pacientes internados en esta sala
especial para dementes.
Para un
mejor control, estaban segregados por clases:
I.
Para los empleados del servicio ístmico en Estados
Unidos.
II. Para trabajadores del rol de oro y plata empleados por
la Comisión del Canal.
III. Para empleados del Ferrocarril de Panamá.
IV. Pacientes pagados por la República de Panamá
( 148 en 1909) .
V. Pacientes de caridad en la Zona del Canal.
Posteriormente
se trasladaron al Hospital Matías Hernández
en Panamá, más tarde llamado Hospital Psiquiátrico
Nacional.
El Hospital
Ancón fue el mejor centro hospitalario desde el sur
de Río Grande hasta la Patagonia, dando servicios médico-quirúrgicos
de suprema calidad en todo momento, donde siempre imperó
una honestidad y orgullo de pertenecer a ese cuerpo médico,
como nunca se había visto en Panamá.
El General
William C. Gorgas falleció en Londres, el 4 de Julio
de 1920 y el 24 de marzo de 1928, el gobierno norteamericano
decidió rebautizar al Hospital Ancón con el
nombre de Hospital Gorgas, que esta institución llevó
hasta 1999, cuando fue revertida a nuestro país, de
acuerdo con los Tratados Torrijos-Carter referentes al Canal
de Panamá.
HOSPITAL
COLON
Al inicio
de los trabajos de la Compagnie Universelle du Canal Interoceanique
en 1881,
los franceses empezaron a construir un hospital en la ciudad
de Colón, escogiéndose un bello sitio frente
al Mar Caribe, en la parte Norte de la isla Manzanillo, para
lo cual destinaron un presupuesto de un millón de dólares,
Tenía
una fresca ventilación cruzada, con aire de mar eternamente
presente y que llevaba corrientes de alivio para los internados.
Un excelente
cuerpo médico y un grupo de enfermeras, provenientes
de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul, quienes,
aunque no eran profesionales, tenían la voluntad, cariño
y amor para mitigar los dolores de los pcientes.
La capacidad
hospitalaria era de 550 pacientes, que se distribuían
en 40 edificios, construidos sobre pilares, unidos entre sí
por puentes, pasillos y una alambrada protectora.
Había
15 salas para hospitalizaciones que podían recibir
entre 12 a 40 pacientes, cada una.
Adicionalmente
se levantaron casas para empleados casados y solteros, médicos,
enfermeras, laboratoristas y personal de apoyo.
El centro
hospitalario fue dotado de dispensarios, morgue, amplios depósitos
y un bien provisto equipo técnico.
En Colón
existía, desde los primeros días del Ferrocarril
( 1855 ), un pequeño nosocomio para atender a sus trabajadores
y otro privado que se llamaba Stranger´s Hospital.
Después
de la quiebra de la primera Compañía Francesa,(
febrero 4,1886), al tomar control la Nouvelle Compagnie (
más conocida como la segunda ), las Hermanas de la
Caridad se hicieron cargo del Hospital, principalmente como
un asilo para indigentes.
Al adquirir
los norteamericanos todas las propiedades francesas, en mayo
de 1904, el Hospital Colon fue sometido a muy extensas renovaciones
y construcción de nuevos edificios, por un valor de
$ 200.00.00.
Igualmente
compraron al pequeño Hospital del Ferrocarril, que
constaba de dos pisos y tenía una capacidad para 30
pacientes.
La era
norteamericana en el Hospital Colón, se inició
el 14 de septiembre de 1904, con el Dr. L.W. Spratling, como
primer superintendente, junto con 15 médicos y 50 enfermeras
graduadas.
La organización
fue semejante al Hospital Ancón en Panamá, e
igualmente un equipo médico-quirúrgico de primera
categoría.
El personal
asignado a los llamados " hospitales de la línea",
un total de catorce y localizados
en diferentes pueblos a lo largo del Ferrocarril, pertenecía
al cuerpo médico del Hospital Colón y bajo la
jefatura del Director de Hospitales, Dr.. H.R. Carter.
El Hospital
Colón también se dedicaba al completo entrenamiento
de los nuevos médicos contratados para trabajar en
Panamá.
Para noviembre
de 1906, se habían terminado con todas las instalaciones
programadas para ser construídas.
El territorio
que cubría este centro se extendía a los pueblos
de Gatún, Cristóbal, Portobelo, así como
también incluía las ciudades de Colón
y Bocas del Toro, ya que la República de Panamá,
no brindaba, por esos tiempos, la cobertura de salud en las
regiones de la costa atlántica.
En el
Dispensario se trataban casos de emergencia, con un promedio
de 40 diarios.
prestando servicios las 24 horas del día.
El Hospital
Colon siempre tuvo una gran afluencia de pacientes, llegando
en junio de 1908 a un censo de 1050 admisiones, y con un record
de 47 para un solo día, en ese mismo año y para
el primer semestre de 1908, el total fue de 12.166 pacientes.
Se crearon
varias juntas permanentes para el mejor manejo del centro,
entre las cuales se destacaban la referente a la elaboración
de loscontratos para el nuevo personal, otra de repatriaciones
que discutía sobre los casos de problemas físicos
o enfermedad, que necesitaran ser regresados a sus respectivos
países.
La Comisión
de Infecciones, de una gran importancia, revisaba los diagnósticos
e informaba al Jefe de Sanidad, sobre la presencia de estas
enfermedades en la comunidad o en los viajeros de reciente
arribo.
El Hospital
Colón fue de una ayuda notable para la atención
de pacientes, durante la construcción del Canal de
Panamá, por que mantuvo un nivel de primera categoría
en el manejo diario de los pacientes.
La Compañía
del Canal, dotó al Hospital con los mejores equipos,
instrumental y cuerpo médico para que desempeñara
con eficiencia la importante labor de salvar vidas.
HOSPITAL
GORGAS
Los servicios
médicos brindados a la fuerza laboral, por la Compañía
del Canal de Panamá, fueron en todo momento, señalados
por una excelente calidad.
Dos hospitales
y un centro para convalecientes en la isla de Taboga, fueron
adquiridos entre las propiedades compradas a los franceses.(
mayo 4 de 1904 ), por los norteamericanos.
Todas
se encontraban en malas condiciones y hubo la necesidad de
invertir grandes sumas de dinero para una remodelación,
cónsona con la buena práctica de la Medicina.
El Hospital
Ancón en Panamá, sucesor de L'Hopital Central
du Panama ( 1882 ), se proyectó como un gran centro
y tuvo una formidable organización, pero sus estructuras
ya parecían ir cediendo al paso del tiempo, pues algunos
de sus 90 edificios, ya pasaban de los 30 años de uso.
Se añadía,
igualmente, la enorme extensión del área que
ocupaba, que iba haciendo cada vez más tediosa y difícil
la intercomunicación.
Los directores
médicos, personal técnico, enfermeras y trabajadores
manuales, coincidían en construir un nuevo hospital,
en lugar de continuar con las frecuentes remodelaciones.
En abril
de 1914, se nombró un Comité Especial con el
objeto de " investigar y presentar recomendaciones para
la reconstrucción del Hospital Ancón, de forma
permanente".
Los miembros
fueron, el doctor Alfred B. Herrick, en ese tiempo Superintendente
Encargado del Hospital Ancón, el señor R.E.Wood,
contralor del Canal y el arquitecto Samuel Hitt.
La idea
original del Coronel William C. Gorgas, Jefe de Sanidad de
la Zona del Canal, era construir un Hospital totalmente nuevo
y además, en el mismo lugar, con capacidad para 1200
pacientes, incluyendo el Asilo para Dementes. Sin embargo,
el Comité modificó esta cifra y la rebajó
a 800, pero sin incluir a los pacientes mentales, para los
cuales aprobaron un Hospital aparte.
El Comité
Especial, también agregó otras recomendaciones,
tales como:
1. conservación
del mismo sitio para la nueva construcción.
2. cinco grupos de edificios para salas, cada uno con cocina,
comedor y administración.
3. organización de la consulta ambulatoria .
El Congreso
de los Estados Unidos, aprobó en abril de 1915, la
suma de $ 2.000.000 para estos trabajos, que se extendieron
hasta abril de 1919.
Además
de contar con edificios recién construidos, el Hospital
Ancón inició una renovación completa
del equipo, médico-quirúrgico y de su estructura
de trabajo.
El centro
hospitalario se destacó por ser el único al
sur del Río Grande, con la facultad de ofrecer tratamiento
médico-quirúrgico, para cualquier tipo de casos.
Llegó
a contar entre su personal, con 33 médicos, de gran
renombre y prestigio, con 81 enfermeras graduadas, además
de auxiliares, técnicos de diferentes tipos y personal
de aseo.
Muy pronto
esta calidad de atención médica que era ofrecida,
fue siendo reconocida, recibida y comentada por la población
en general y su fama se extendió por Centro y Sur América,
llegando a tener muchos pacientes de esos lugares.
El 24
de marzo de 1928, el Congreso de los Estados Unidos aprobó
una Resolución Conjunta, que decía " Como
reconocimiento por sus distinguidos servicios a la Humanidad
y como una forma de perpetuar el nombre y memoria del General
William C. Crawford, el Hospital del Gobierno, hasta aquí,
conocido como el Hospital Ancón, será conocido
y designado, de ahora en adelante, como el Hospital Gorgas".
Solo fue
un cambio de nombre para el Hospital, pues el Gorgas, continuó
y mejoró aún, la excelencia de la medicina en
Panamá y fue un punto de comparación con los
hospitales panameños, entre los cuales, únicamente,
el Hospital General de la Caja de Seguro Social de Panamá,
( 1962 ), fue el hospitalario de nuestra república,
que igualó y superó tal categoría, ya
que tuvo la fortuna de iniciarse con un cuerpo médico
de extraordinaria calidad, algunos de los cuales, provenían
de esa escuela e implantaron normas semejantes de mística
y orgullo en la atención , dedicación y consagración
al tratamiento de los pacientes, que se mantuvieron por tres
quinquenios.
El Hospital
Gorgas continuó funcionando hasta octubre de 1999,
cuando, de acuerdo con los Tratados Torrijos-Carter del Canal
de Panamá, pasó a manos panameñas.
Por 71
años continuos funcionó este centro hospitalario,
de gran renombre y de grata recordación, como faro
luminoso de la Medicina.
HOSPITAL
COROZAL
Los pacientes
con trastornos mentales, severos y crónicos, fueron
atendidos, inicialmente. en una sección del pequeño
Hospital Miraflores que construyeron los franceses (1881).
Luego,
desde 1907, los norteamericanos, habilitaron una sala especial
del Hospital Ancón que, posteriormente fue ampliada,
en vista del gran aumento de estos enfermos.
Hacia
1915 fueron reubicados en la Granja-Hospital en Corozal, donde
la sección médica y la agrícola se fusionaron
bajo el nombre de Hospital Corozal.
Los primeros
ocupantes de las instalaciones fueron los dementes y los crónicos,
este término para referirse a aquellos que no tenían
hogar y habían trabajado en la construcción
del Canal.
Los dementes
eran enviados al Hospital Ancón, para hacerle todos
los análisis pertinentes, ( Rayos X, electrocardiogramas,
cuentas de sangre, urinálisis y punción lumbar
) con el objeto de determinar si estaban en óptimas
condiciones físicas para resistir los tratamientos
de shock eléctrico, que estaban muy de moda en esos
tiempos.
Por medio
de un convenio firmado entre los Estados Unidos y el gobierno
panameño, el cuidado para nuestros conciudadanos, era
cubierto a razón de $ 1.00 diario y el proceso de admisión
se llevaba a cabo mediante una nota de la Cancillería.
Este servicio
lo ofrecieron los norteamericanos desde 1915 hasta 1933, ya
que Panamá decidió construir en 1934, el Retiro
de Matías Hernández, dedicado solamente al tratamiento
especializado de los enfermos mentales y situado en un amplio
terreno en las afueras de la ciudad. Con posterioridad, se
le cambió el nombre para Hospital Psiquiátrico
Nacional, que lo hacía aparecer con una merecida distinción.
La Oficina
Ejecutiva del Canal de Panamá, expidió la circular
625 en septiembre de 1915, donde se establecía el reglamento
para la operación de esta nueva fusión que se
iniciaba.
El Hospital
Corozal, dentro de su aspecto de granja, llegó a tener
una gran cantidad de vacas lecheras, puercos, gallinas, conejos,
palomas y una gran cantidad de árboles frutales (papayas,
mangos, naranjas, limones, pipas y marañones).
Dentro
de su carácter médico, tenía un censo
diario de 240 pacientes y 100 que se clasificaban en la categoría
de crónicos.
Los pacientes
también trabajaban en terapias ocupacionales, como
la manufactura de escobas, plumeros y trapeadores o en talleres
de costura y reparación de objetos.
Por necesidades
de tipo militar, el amplio sitio del Hospital, tuvo que ser
reducido a solo unos 75 acres, que significó, igualmente,
una disminución en las labores que desarrollaban los
pacientes.
Fue en
este centro hospitalario, donde se inició en Panamá
y la Zona del Canal, el tratamiento por medio del shock eléctrico,
para las afecciones mentales, que estuvo muy de moda en Europa
después de las innovadoras experiencias del neuro-psiquiatra
italiano Cerletti en 1938.
El Hospital
Corozal, logró reunir una casuística de 8000
de dichos tratamientos, desde que lo iniciaron en septiembre
de 1947, obteniendo un 80% de éxitos.
A solamente
nueve años de que la Psiquiatría mundial poseía
esta arma terapéutica, ya estaba en manos de los médicos
del Hospital Corozal, quienes acumularon una amplia experiencia
en este tipo de terapia y por los favorables resultados que
obtuvieron.
El nuevo
tratamiento se daba tres veces por semana y el total para
cada paciente, variaba entre 6 a 60 sesiones.
Nunca
hubo una muerte que lamentar, aunque se presentaron varias
complicaciones, tales como fracturas de vértebras,
dislocaciones de articulaciones, hematomas y traumatismos
variados, productos de las convulsiones que provoca el tratamiento
eléctrico.
También se emplearon otras medidas terapéuticas
para las afecciones mentales, como la inyección intravenosa
de metrazol y la vía intramuscular para la insulina,
métodos que requerían un mayor control en las
dosis y cuidados de pacientes.
El personal
médico estaba formado por el Superintendente Dr. George
B. Hudock, el Coronel Leon Malock y el Mayor T.B. Hauschild,
ambos psiquiatras y la Enfermera Jefe Marie McNeff, con la
ayuda de otras 15 enfermeras graduadas.
El Hospital
Corozal se destacó enormemente en el cuidado y tratamiento
de pacientes con afecciones mentales, siendo este trabajo
motivo de varios reconocimientos a nivel mundial y asimismo,
sirvió de ejemplo para el nuevo Retiro de Matías
Hernández, que venía a marcar nuestros primeros
pasos en la atención hospitalaria de casos psiquiátricos.
ASILO
PARA DEMENTES
El problema de las enfermedades mentales siempre ha presentado
diferentes facetas, en ocasiones, de muy difícil solución.
Las enfermedades febriles por excelencia durante la construcción
del Canal, amarilla y malaria, por lo general dejaban en los
pacientes grandes episodios de depresión nerviosa,
que venían a incrementar la necesidad de un tratamiento
especializado para esta afección.
Es notable, que desde diciembre de 1904, el Convenio Taft,
firmado entre los Estados Unidos y Panamá, para dirimir
desavenencias surgidas por motivo de interpretaciones unilaterales
del Tratado Hay-Bunau Varilla, referente al Canal de Panamá,
consideraba en uno de sus artículo el problema mental.
A la sazón, emplazaba al país norteño
a " construir, mantener y manejar un hospital u hospitales,
ya sea en la Zona del Canal o en territorio panameño,
para personas con enfermedades mentales o con lepra y para
los enfermos de caridad y los Estados Unidos aceptan para
tratamiento, a las personas de estas categorías, que
sean enviadas por la República."
Siguiendo estos pensamientos, un grupo inicial de 18 pacientes
panameños, que luego ascendió a 125, fueron
trasladados a unas instalaciones en la población de
Corozal , pero conocido más bien como el Hospital de
Miraflores, donde se brindaba este tipo de tratamientos.
La República de Panamá pagaba $ 1.00 diario,
por la atención de estos pacientes.
Sin embargo, se trataba de unas instalaciones ya viejas y
desgastadas, provenientes de los tiempos franceses, además,
los administrativos no querían esta separación
de pacientes y deseaban que volvieran al Hospital Ancón.
Las autoridades del Canal, estaban con la necesidad urgente
de más espacio físico para albergar a un grupo
numeroso de nuevos trabajadores que debían arribar
muy pronto al Istmo.
El resultado fue una autorización del 4 de octubre
de 1905 para la construcción de nuevos edificios para
alojar, en instalaciones propias, a los dementes en área
cercana del Hospital Ancon.
En febrero de 1907, fue inaugurado el Asilo para dementes
del Hospital Ancón, contando con un total de doce edificios,
distribuidos así:
1. Administración: Dos pisos para habitaciones de
médicos, enfermeras oficina central, cuarto de depósito
y comedor central.
2. Cocina Central : Con un almacén central y cuarto
para empleados. Preparación de alimentos para todos
los pacientes.
3. Comedor: Solo para enfermos y previa recomendación
médica
4. Dos edificios de dos pisos para pacientes varones, con
una capacidad de 32 a 44 camas.
5. Edificio para mujeres: Un solo piso y capacidad de 16
camas, únicamente como un centro de recuperación.
6. Edificios especiales: En número de tres y de un
solo piso. || Capacidad de 20 camas cada uno. Dos para hombres
y el otro para comedor, oficina de enfermeras y depósitos.
7. Celdas para hombres. Destinadas a pacientes violentos,
con ventanas muy altas y puertas protegidas por fuertes
barras de hierro. Dimensiones de 8 ½ x 10 ½
pies. Capacidad: 14 pacientes.
8. Celdas para mujeres: De iguales dimensiones a las anteriores,
pero en dos filas de a cinco.
9. Edificio para empleados : Un solo piso, para acomodar
a 12 personas.
El lugar se encontraba totalmente rodeado de una cerca de
alambre de 8 pies de altura, con una sola puerta de entrada.
El Asilo para Dementes del Hospital Ancón tenía
como máxima autoridad a un Superintendente, que vivía
en las instalaciones y contaba además con un Asistente,
enfermera jefe, cuatro enfermeros, ayudantes y personal de
apoyo.
La admisión se llevaba a cabo solo por la aprobación
de una Junta integrada por el Superintendente y el Jefe de
los Servicios Médicos del Hospital Ancón y Superintendente
del Asilo para Dementes.
El 3 de noviembre de 1928, se dio por terminada la función
del Asilo para Dementes, localizado en el Hospital Ancón,
mediante la Orden Ejecutiva firmada por el presidente de los
Estados Unidos,Calvin Coolidge.
Se ordenó el traslado de los enfermos para el nuevo
Hospital Corozal, especializado en trastornos mentales, que
fue colocado bajo las órdenes del Servicio de Salud
de la Zona del Canal.
Al reubicarse a todos estos pacientes en una sola institución,
el Hospital Corozal, se dio un gran paso al reconocer la importancia
del tratamiento especializado para esta categoría de
enfermos.
|