|
FUNDACION DE LA ASOCIACION MEDICA NACIONAL DE LA
REPUBLICA DE PANAMÁ
Desde unos años atrás y cuando la
Isthmian Medical Association, que tenía como miembros a los
médicos del Hospital Ancón (más tarde llamado Gorgas),
celebraba reuniones con mucha regularidad, se fue despertando la inquietud
entre los panameños, de formar asociaciones con el objeto de presentar y
discutir casos de interés, intercambiar experiencias y unir lazos
gremiales y de amistad.
Ya los profesionales de la medicina que prestaban
servicios en el Hospital Santo Tomás, tenían una sociedad
denominada Asociación Médica del Hospital Santo Tomás, que
bajo la presidencia del Dr. Luis C. Prieto y la secretaría del Dr.
Gaspar Arosemena, cumplía una excelente labor.
Sin embargo, el hecho de estar circunscritos sus
integrantes a médicos del mencionado hospital, era algo que
imponía límites a la expansión y aspiraciones de todos
aquellos que deseaban algo más grande, colectivamente más
poderoso y abarcador.
Parte activa en dar los pasos iniciales y las
conversaciones correspondientes para ir alcanzando estos objetivos de una
unión general de todos los profesionales de la medicina de la
república, la desempeñaron los doctores José Guillermo
Lewis y José Joaquín Vallarino. El primero, con su contagioso
dinamismo y espíritu emprendedor y el segundo con esa proverbial
caballerosidad, diplomacia y clara distinción.
No resultó tarea muy difícil de
realizar, primero por los poderosos motores que se encontraban detrás de
esta labor de aglutinación y segundo, porque los médicos de
Panamá, que iban aumentando en número, veían con total
complacencia llegar a la consolidación de un organismo rector de sus
actividades y hacia la cual dirigirse para resolver problemas de índole
gremial y científica.
Luego de dar los toques finales y hacer los arreglos
pertinentes de invitaciones a los médicos de la capital y del interior,
se fijó la fecha - Septiembre 21 de 1929 - para la sesión
inaugural, noticia que tuvo gran prominencia en los periódicos de esa
época.
La reunión se llevó a cabo en el
Salón de Actos del Hospital Santo Tomás, actuando el Dr. Prieto y
Arosemena, en carácter de presidente y secretario, en virtud de los
cargos que ocupaban en la asociación anterior.
El primero de los mencionados hizo una
introducción, exponiendo los motivos que se habían explicado a
todos, para materializar el acto que llegaba a feliz culminación esa
noche. Destacó igualmente, la importancia de la agrupación que
presidía, como embrión para el desarrollo de ésta,
más grande y poderosa que ahora nacía.
Se procedió entonces, a la elección de
los miembros de la mesa directiva y de los diferentes comités, honores
que recayeron en las siguientes personas:
| Presidente: |
Dr. Augusto Boyd |
| 1er. Vicepresidente: |
Dr. J.J. Vallarino |
| 2o. Vicepresidente: |
Dr. José Guillermo Lewis |
| Secretario: |
Dr. Sergio González Ruíz |
| Tesorero: |
Dr. Lawrence Getz |
| Vocales: |
Dr. Santiago Barraza Dr. Daniel Chanis Jr. Dr. Mariano
Gasteazoro Dr. Rafael Estévez |
| Comité Ejecutivo: |
Dr. Nicolás Solano Dr. Carlos Brin Dr. William
James Dr. Rodolfo Arce Dr. Santiago Barraza Dr. Luis C. Prieto
Dr. Emiliano Ponce J. Dr. Daniel Oduber |
| Cuerpo de Redacción del Boletín: |
Dr. Nicolás A. Solano Dr. Tomás Guardia Dr.
Cornelius Briscoe Dr. José Guillermo Lewis Dr. William James
Dr. Jaime de la Guardia |
| Comisión de Estatutos: |
Dr. Daniel Chanis Jr. Dr. Carlos E. Mendoza Dr. José
Guillermo Lewis Dr. Luis C. Prieto |
El Dr. Augusto Boyd, primer presidente de la
Asociación Médica Nacional, pronunció su discurso de
aceptación del cargo, donde explicó los fines y objetivos que se
perseguirían y expresó su profunda convicción de que la
nueva sociedad estaba destinada a alcanzar los más gloriosos triunfos y
a ser la representante única de los médicos panameños.
El Dr. Alfred B. Herrick, Jefe de Cirugía del
Hospital Panamá, dijo unas palabras, expresando su gran
satisfacción por encontrarse con sus colegas panameños, porque
"soy un panameño de corazón y he adoptado este país como
el mío propio y el país también me ha adoptado a mi como
uno de sus hijos". Estas palabras de tan distinguido y calificado galeno,
fueron muy aplaudidas y motivo de los más elogiosos comentarios.
A las diferentes comisiones se les dio un plazo de un
mes para entregar sus respectivos informes.
Como una nota especial y antes de finalizar la
reunión, el Dr. Luis C. Prieto, presentó una película
documentando un caso médico de sumo interés.
El secretario levantó el acta de la
sesión inaugural, que se reproduce a continuación:
ACTA DE FUNDACION DE LA ASOCIACION MEDICA
NACIONAL
En la ciudad de Panamá, capital de la
República del mismo nombre, a las ocho y treinta p.m. del veintiuno de
septiembre de mil novecientos veintinueve, presentes en el Salón de
Actos del Hospital Santo Tomás, los infrascritos, médicos y
cirujanos, plenamente facultados para ejercer nuestras profesiones, por
revalidación de títulos, ante la Junta Nacional de Higiene,
declaramos fundada al ASOCIACION MEDICA NACIONAL DE LA REPUBLICA DE PANAMA.
Igualmente declaramos que los fines que tal
Asociación persigue, son los siguientes:
- Promover mejor
inteligencia, cooperación y fraternidad entre sus miembros y entre
éstos y los de las Asociaciones extranjeras análogas.
- Estimular el estudio
y la investigación científica en todos los aspectos y
ramificaciones de la Medicina en el territorio de la República y
procurar que tales actividades trasciendan más allá de las
fronteras nacionales.
- Procurar el
mejoramiento social y profesional de esta Asociación.
- Velar por el
mantenimiento en nuestro medio de un alto standard de ética profesional.
DECIDIMOS:
- Declarar "Miembros
Fundadores" de la Asociación a todos los presentes en esta primera
sesión.
- Nombrar una Junta
Directiva que durará un año en el desempeño de sus
funciones, compuesta por un Presidente, un primer Vicepresidente, un segundo
Vicepresidente, un Tesorero, un Secretario y cuatro Vocales.
- Nombrar un
Comité Ejecutivo compuesto de ocho miembros activos, que tendrá
un año de término y funciones complementarias a las de la Junta
Directiva.
- Fundar un
boletín o revista, órganos de la Asociación y nombrar un
Cuerpo de Redactores, compuesto de seis miembros activos para el periodo de un
año.
- Nombrar una
comisión de Estatutos, compuesta de cuatro de los miembros fundadores
presentes, a fin de que redacten los que la Asociación requiera para su
buena marcha y para que gestione la obtención de la personería
jurídica de la Asociación.
Se dejaba constancia
también en esta Acta de los integrantes de la primera Junta Directiva,
de los miembros del Comité Ejecutivo, del Cuerpo de Redacción del
Boletín, y de la Comisión de Estatutos, tal como fueron
anteriormente enumerados, lo mismo que las posiciones que ocupaban el Dr. Luis
C. Prieto y Gaspar Arosemena en la Asociación anterior.
Aparecen como
firmantes de dicha Acta de Fundación, los siguientes doctores:
| Augusto Boyd |
Santiago E. Barraza |
| Luis C. Prieto |
Arnulfo Arias Madrid |
| W. R. Runyan |
Enrique Alvarez Romero |
| Otto Brassius |
Rodolfo Arce |
| Carlos E. Mendoza |
Rafael E. Morales |
| Herbert Clarke |
Alfredo Melhado |
| Luis D. Roux |
Alfred B. Herrick |
| Lawrence Getz |
Nicolás A. Solano |
| Tomás Guardia Gorgas |
Frank A. Raymond |
| Dennis F. Reeder |
José E. Calvo |
| Miguel Papio |
William James |
| Emiliano Ponce J. |
Jaime de la Guardia |
| Gaspar Arosemena F. |
Henry Simons |
| Daniel Chanis Jr. |
Henrique Lewis |
| J.J. Vallarino |
Cornelius D. Briscoe |
| Harry Eno |
José Guillermo Lewis |
| Carlos N. Brin |
Gustavo A. Ros |
| Mariano Gasteazoro |
Rafael Estévez |
| Daniel E. Oduber |
Ernesto Icaza |
| Enrique Solano |
Sergio González Ruiz |
| José Rafael Wendehake |
|
La Comisión
de Estatutos elaboró unos reglamentos que fueron aprobados más
tarde y que consultaron todos y cada uno de los aspectos necesarios para formar
con bases sólidas a la nueva asociación.
En ellos se define
que la Asociación Médica Nacional tiene "por objeto difundir los
conocimientos adquiridos o que se adquieran sobre enfermedades tropicales u
otras de la localidad, procurar el intercambio de ideas con sociedades
similares, prestar su ayuda al país en la lucha contra las enfermedades
endémicas, promover el bienestar profesional y social de los
médicos que la forman, promover por todos los medios, conservar y
mejorar, donde esto sea posible, la ética de la Profesión
Médica en la República".
Al momento de la
inauguración se establecieron diferentes categorías de socios:
| A. |
Fundadores |
| B. |
Pasivos (médicos graduados, pero aún no revalidados
para el ejercicio de la medicina en Panamá. Solamente derecho a voz en
las reuniones). |
| C. |
Activos (médicos revalidados). |
| D. |
Correspondientes extranjeros. |
Las votaciones eran
directas y secretas, pero de surgir un empate en alguna de ellas, éste
se decidía "por la suerte".
Las admisiones de
nuevos miembros se hacían a través del Comité Ejecutivo
(ocho miembros con Presidente y Secretario escogidos de su propio seno). Dicho
comité, examinaba los méritos y elegibilidad del aplicante y
luego la Asamblea General, tenía la última palabra en su
aceptación o no. Con tres votos negativos se daba al aplicante como
rechazado, aunque podía ser presentado nuevamente a los seis meses, pero
en este caso, necesitaba unanimidad de votos para ser aprobado.
La Comisión
de Redacción del Boletín, estaba formada por seis miembros
activos, electos anualmente y se encargaba "del estudio y de la
publicación de los trabajos sometidos por los miembros a su
consideración para ser publicados".
Se establecía
también en los estatutos una multa de B/.1.00 para los socios que
"dejasen de asistir a una sesión sin excusa".
El uso de la palabra
estaba limitado de 10 a 15 minutos en las sesiones generales. "Nadie
podrá tomar la palabra más de dos (2) veces para hablar sobre un
mismo asunto". Se dejó muy claramente establecido que se debía
"evitar en el precinto, discusiones de política, nacionalidad o
cualquier otro tema que no sea referente al objeto de esta Asociación".
Se acordó de
igual forma una cuota de admisión de B/.10.00 y una ordinaria anual de
B/.6.00. Las cuotas extraordinarias sería establecidas por la Asamblea
General. El quorum fue fijado en un número de doce miembros activos.
Cualquier
modificación a los estatutos debería ser considerada en debates
verificados en días distintos, requiriendo para su aprobación, la
mayoría de los socios en cada sesión.
El 20 de noviembre
de 1929, el Dr. Augusto S. Boyd, en su carácter de Presidente de la
Asociación, solicitó al Poder Ejecutivo, la concesión de
la Personería Jurídica y aprobación de los estatutos, lo
cual fue concedido, el 9 de diciembre del mismo año, por la
Redacción No. 247, firmada por el Secretario de Gobierno y Justicia,
Adriano Robles.
La
contestación recibida fue mediante la siguiente carta:
11 de diciembre de
1929
Dr. Augusto S.
Boyd Presidente de la Asociación Médica Nacional E.
S. M.
Señor:
Me complazco en
remitirle con el presente oficio, copia autenticada de la Resolución
Ejecutiva No. 247, de fecha 9 de los corrientes, por la cual se reconoce la
existencia de la Asociación Médica Nacional de la
República de Panamá, como persona jurídica y se aprueban
sus estatutos.
Soy de Usted muy
atento servidor,
Por el Secretario de
Gobierno y Justicia,
José C. de
Obaldía Sub-Secretario
La escritura
pública No. 5 fue hecha por el Notario Público Segundo, don
Cecilio Moreno, refrendada por el Dr. Sergio González Ruiz y los
testigos Alberto González y Ramón Escobar.
Se adhirieron y
anularon timbres por valor de un balboa con cincuenta centésimos de
conformidad con la Ley.
La Asociación
Médica Nacional fue establecida por verdaderas figuras cimeras de
nuestra profesión y levantada sobre estructuras graníticas, que
le han permitido continuar a través de los años como el centro y
punto clave, medular y aglutinante de los médicos panameños.
Los postulados y
objetivos primordiales, lo minucioso de sus reglamentos y estatutos, dejaban
ver claramente que sus fundadores, con visión de futuro y ansías
de superación, estaban firmemente convencidos de que tomaban una
acción para la eternidad y confiaban en el legado que dejaban como
herencia a las nuevas generaciones de profesionales de la medicina para que
continuaran la brillante senda que esa noche se diseñaba.
Habían
señalado firmeza, decisión y sobre todo cariño, por la
carrera a la cual dedicaban su vocación y que con tanto éxito y
brillo estaban desempeñando.
La historia se ha
encargado de demostrar, con la severa y fría imparcialidad de sus
juzgamientos, lo acertado que fue esa noche inaugural del 21 de septiembre de
1929.
Para todos aquellos
pro-hombres de la medicina de nuestra patria, la reverente admiración y
agradecimiento de todos.
|