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COLOCACION DE LA PRIMERA Y UNICA PIEDRA PARA EL
EDIFICIO DEL INSTITUTO CONMEMORATIVO GORGAS
El Presidente Belisario Porras habían mantenido
una muy estrecha amistad personal con el Coronel William C. Gorgas y era un
gran admirador de la brillante labor llevada a cabo por este científico
en la conquista de la fiebre amarilla en Cuba y luego en el saneamientos de la
Zona del Canal y las ciudades de Panamá y Colón.
Al fallecer el Coronel Gorgas el 4 de julio de 1920 en
el Hospital Militar Queen Alexandra en Millbank, Inglaterra, el mundo entero
tuvo una muy sensible pérdida.
Porras se comprometió a crear, durante su
mandato presidencial un centro de Medicina Tropical que se llamaría
Instituto Coronel William C. Gorgas, como un tributo a la memoria de tan
distinguido profesional y fue asimismo el primero en lanzar esta idea al mundo.
Un comité provisional sugirió que se
invitara a los demás países de América con el objeto de
que aportaran sus ideas, al igual que una contribución económica
para el mantenimiento del Instituto.
Una de las figuras que tomó esta campaña
con un máximo interés fue el Almirante William C. Braisted,
destacado médico norteamericano que había trabajado con Gorgas
durante la primera guerra mundial. Fue muy natural entonces, su escogencia como
el primer presidente del Gorgas Memorial Institute.
El comité decidió contratar los
servicios de una compañía publicitaria para realizar una
promoción en los Estados Unidos, hacia la adquisición de fondos.
Por diversas razones, resultó un verdadero fracaso, debido tal vez a la
duplicación y reduplicación de organizaciones y de esfuerzos para
honrar la memoria de tan distinguido hombre.
El Instituto no recibió ningún
beneficio económico de esta promoción, por el contrario,
debió asumir la responsabilidad por el pago de altos honorarios
profesionales.
A fines de 1922 el gobierno panameño,
cumpliendo la palabra empeñada, procedió a la compra de un lote
de terreno de la familia Pinel, localizado en las afueras de la ciudad en el
barrio de Bella Vista, cerca del mar. Allí se planeaba construir un
edificio para el Instituto, a un costo de B/.500,000.00 a B/.750,000.00 y que
sería donado por Panamá.
En abril de 1923 aparece el Dr. Franklin H. Martin
como nuevo presidente del Comité Ejecutivo. Inmediatamente se
inició una vigorosa campaña para recolectar fondos y a su vez
realizar gestiones para obtener un auxilio económico anual por parte de
los Estados Unidos.
El entusiasmo por esta gran obra era muy grande. En
febrero 18 de 1923, el Presidente Porras en una impresionante ceremonia,
colocó la primera piedra del edificio en el sitio ya indicado.
En un emotivo discurso, dijo "estamos en gran deuda
con el genio de Gorgas por la transformación de Panamá, de un
país cargado de fiebres al paraíso en el cual vivimos. Por
consiguiente, considero que Gorgas, hasta cierto punto, nos pertenece, porque
fue aquí donde dedicó sus grandes esfuerzos para aliviar a la
humanidad de sus plagas y los vio coronados por el éxito. Gorgas
destruyó las moradas de la muerte, nos proporcionó agua para
beber, purificó el aire de nuestros exuberantes bosques tropicales y de
nuestras ciudades coloniales. En una palabra, Gorgas redimió los
trópicos". Añadió también que "sobre esta piedra se
elevará grandioso templo dedicado a este hombre, a él
acudirá una incesante cadena de peregrinos, compuesta no solo de
nuestros compatriotas enfermos, sino también de todos los miles de
afligidos que vendrán de todos los países tropicales a buscar
salud con absoluta fe en el nombre de Gorgas".
Esta ceremonia también coincidió con la
visita que destacados cirujanos de los Estados Unidos hacían a
Panamá.
Las primeras paladas de cemento fueron echadas por el
Presidente Porras y el Dr. Franklin Martin. Una medalla conmemorativa fue
repartida a los asistentes. Por un lado presentaba un busto del General Gorgas
y en el reverso, un relieve del futuro edificio, con la siguiente
inscripción:
"Conmemorativa de la iniciación de los
trabajos del Instituto Gorgas Panamá, 1923"
Después de esta ceremonia, los eventos
empezaron a marchar muy lentamente, por diversas razones de orden
burocrático y presupuestario en nuestra república. La primera
piedra quedó solitaria y abandonada a su suerte.
Años después surge la figura de Maurice
H. Thatcher en el panorama, diputado por Kentucky, quien presenta en enero de
1928 al Congreso de los Estados Unidos (el No. 70), la ley 8128 por medio de la
cual se concedía un subsidio de $50,000.00 anuales al Instituto Gorgas.
Después de prolongadas reuniones del
subcomité de Relaciones Exteriores donde hablaron a favor del proyecto
muchísimas personalidades, el Congreso aprobó dicha ley (11 de
abril de 1928), que fue sancionada por el Presidente de los Estados Unidos,
Calvin Coolidge el 7 de mayo de 1928. Se programó la entrega de la
primera partida del subsidio para el primero de julio de 1928.
Panamá, para cumplir con su parte contractual,
debía entonces proporcionar un sitio para el Instituto, ya que la parte
económica estaba asegurada. Tocó al nuevo Presidente de
Panamá, el Ing. Florencio Harmodio Arosemena, inaugurar el 2 de abril de
1929 este soberbio centro, que a través de los años ha realizado
una brillante y fructífera labor dentro de la investigación
científica, para orgullo de los panameños.
El Presidente Rodolfo Chiari aceptó entregar al
Comité y por un periodo de tres años, hasta la
construcción de su propia sede, un importante edificio que se
había levantado con una estructura arquitectónica tipo griego,
destinado para una Escuela de Medicina en Panamá. Este hermoso edificio
estaba situado en el nuevo barrio de La Exposición entre los Hospitales
Panamá y Santo Tomás.
El 25 de agosto de 1928, el Presidente Chiari y todos
sus ministros hicieron entrega formal del edificio mencionado a los
representantes del Gorgas.
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