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EL HOSPITAL PANAMA
A. Antecedentes:
La atención médica en el Hospital
Ancón de la Zona del Canal de Panamá, había llegado a los
más altos niveles de excelencia en 1915.
Era catalogado como el mejor centro hospitalario fuera
de los Estados Unidos y superior a muchísimos otros de ese mismo
país. Dotado de los últimos y más adelantados equipos e
instrumentales, además de constar con profesionales de primera
línea, era lógico que hacia este punto geográfico, se
dirigieran pacientes de Centro y Sur América, que evitaban así,
un viaje a Norte América o a Europa, en pos de un servicio médico
de primera categoría, lo mismo que muchos panameños que buscaban
igualmente en ese nosocomio, un mejoramiento de la salud perdida.
Aunque estrictamente era un centro hospitalario para
los trabajadores del canal y el Ejército, siempre había formas
para que se atendieran otras personas que pudieran pagar por los servicios
médicos.
El Dr. A.B. Herrick era el Jefe de Cirugía.
Graduado en la universidad de Johns Hopkins y con cuatro años de
entrenamiento en el Barnes Hospital de Washington, había arribado al
Istmo en junio de 1904, junto al Dr. William Gorgas y su equipo, para emprender
la enorme labor de saneamiento y reorganización hospitalaria, de los
oxidados restos de la época francesa del canal.
Este centro de salud también tenía entre
sus integrantes al Dr. Dennis W. Reeder, especialista en ojos, oídos,
nariz y garganta y quien desde 1911 era el jefe de ese departamento. En
medicina interna, ejercía un cargo similar el Dr. William James.
Después de varios años de trabajo en la
Zona del Canal y de valorar en forma exacta la situación prevaleciente,
este trío de grandes profesionales de la medicina, se percató del
campo abierto que existía en la ciudad de Panamá para el
establecimiento de una práctica privada, bien organizada, mejor planeada
y hábilmente ejecutada, bajo el mismo patrón de eficiencia y
seriedad que prevalecía en el Hospital Ancón.
No solo tendrían así una
remuneración económica muy de acuerdo a la calidad de los
servicios que prestarían, sino que de igual modo se beneficiarían
de la gran fama que habían adquirido en dicho hospital, basada en la
consagración, honestidad y magníficos resultados obtenidos.
En la Zona del Canal, los médicos trabajaban a
base de un sueldo fijo y sin el estímulo de mejoramiento en el estatus
económico, que se obtiene de una prolífera práctica
privada.
Asimismo, estarían ayudando a establecer en
Panamá un lugar apropiado para el tratamiento de enfermos, aportando
toda la experiencia adquirida en nuestro trópico y sus enfermedades, en
conjunción con el enorme prestigio personal que aportaban. Prestantes
ciudadanos de la ciudad capital, decidieron apoyar esta idea y formaron una
compañía para la construcción de un hospital, gestionar y
realizar todos los pasos necesarios con el Gobierno Nacional para tal fin e
invitar a los doctores Herrick, Reeder y James para que con amplios poderes,
fueran las figuras centrales en su planeamiento, organización,
desarrollo y posterior funcionamiento.
La Junta Directiva de la recién fundada
Compañía del Hospital de Panamá, quedó integrada de
la siguiente forma:
| Presidente: |
Ricardo Arias |
| Vice-Presidentes: |
Manuel Espinosa B. Julio Fábrega |
| Tesorero: |
Gus Eisenmann |
| Secretario: |
Alejandro de la Guardia |
| Directores: |
Dr. Augusto S. Boyd Dr. A. B. Herrick |
Mientras los planes hospitalarios proseguían se
decidió iniciar una consulta externa bajo el nombre de Clínica
Herrick que inauguró sus instalaciones en el primer alto del edificio
situado en la Avenida Central, esquina con Calle 8a. y cerca de la Iglesia de
la Merced.
Desde sus comienzos en 1915 fue un resonante
éxito. Gran cantidad de pacientes eran atendidos diariamente dentro de
un extraordinario profesionalismo.
Mientras tanto, se había conseguido la
donación de un globo de terreno por parte del gobierno panameño,
cercano a la recién inaugurada Exposición Nacional de
Panamá (1 de febrero de 1916), en el Parque Hatillo y con una excelente
localización cercana al mar.
B. Epoca de Oro: (1916-1937)
El día primero de mayo de 1916 y con una
Primera Guerra Mundial en todo su fragor, se inaugura el Hospital de
Panamá, que popularmente fue conocido como el Hospital Panamá.
Las obras de construcción fueron dirigidas por
el contratista A. B. de Obarrio en una forma diligente y eficaz. El mismo Dr.
Herrick había efectuado un viaje especial a los Estados Unidos para
adquirir diariamente y bajo su personal supervisión, todo el equipo e
instrumental necesario, de acuerdo con los últimos adelantos de la
ciencia y como era lo indicado para un nuevo centro de salud que quisiera estar
a tono con los mejores de América y poder convertirse en la meca
médica de la época.
El edificio era una estructura de concreto y ladrillos
huecos, para poder obtener una mejor temperatura, con amplios balcones y
protegido por mallas contra mosquitos.
Ocupaba un área de construcción de 136 x
40 pies, con un sótano y tres pisos.
En este sótano se encontraba una muy amplia
cocina, las despensas y una gran lavandería a vapor. Todo dentro de los
patrones más estrictos de nitidez, limpieza y modernismo.
En el primer piso estaba la oficina principal, las
salas de recepción, un local para el médico jefe, dormitorios de
las enfermeras y los salones de operaciones y obstetricia. En áreas
contiguas, el cuarto para anestesia y el autoclave.
Había dos salones grandes para cirugía y
otro más pequeño para casos de ojos, oídos, nariz y
garganta.
El segundo y tercer piso fue destinado para los
cuartos de hospitalización. Estos eran muy amplios, bien amueblados y
elegantes.
En cada piso planificaron doce habitaciones de 14 x 14
pies o 12 x 14 pies, algunos con servicios higiénicos privados.
En el tercer alto se encontraban y con igual
distribución, cuartos exclusivamente para señoras y una
sección para recién nacidos.
Un moderno elevador eléctrico unía el
sótano con los pisos altos. Diez enfermeras profesionales
norteamericanas integraron el grupo inicial en esta disciplina, muy bien
entrenadas y con perfecto dominio del español.
El cuerpo médico al momento de la
inauguración estuvo formado por:
| A. B. Herrick y Augusto S. Boyd (Cirugía) |
| D. F. Reeder (Ojos, oídos, nariz y garganta) |
| W. M. James (Medicina interna) |
| Cornelius Briscoc (Pediatría) |
| Alfonso Preciado (Medicina General) |
| M. E. Velásquez (Medicina General) |
| Harry Strunz (Medicina General) |
| Nicolás Solano (Medicina General) |
El Dr. Augusto S. Boyd, era graduado en la
Universidad de Columbia y desde 1907, Jefe de Cirugía del Hospital Santo
Tomás, magnífico cirujano, excelente caballero y honra de la
profesión médica panameña.
El Dr. W. M. James, por nueve años actuó
como Jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Ancón y el
Dr. D. F. Reeder, Jefe del Departamento de Ojos, Oídos, Nariz y Garganta
del mismo hospital.
Los otros integrantes de este equipo médico,
eran muy relevantes figuras de la medicina panameña y cuya
aceptación en el grupo, era una demostración clara de las
cualidades personales y profesionales que los adornaban.
En muy poco tiempo, este Hospital Panamá,
empezó a darse a conocer como un centro de salud de altísima
calidad, que atraía enfermos de todas partes, por la fama de sus
médicos y la reputación de seriedad y ética
imperantes.
Era un "hospital cerrado", es decir, que
únicamente a los médicos pertenecientes a esta
organización, se les permitía admitir pacientes para operaciones
o tratamientos.
En esos años, se trataba sin ninguna duda, del
mejor hospital de América Latina y un gran timbre de orgullo para
nuestro país.
Había una extraordinaria afluencia de enfermos
procedente de América Central, Colombia, Ecuador, Venezuela y
Perú, que continuamente eran atendidos en esas instalaciones. Nuestra
ciudad en virtud de esta fama, se había convertido prácticamente
en el centro y eje de la medicina al Sur del Río Grande.
A medida que pasaban los años y en vista del
incremento de pacientes, los fundadores se vieron en la necesidad de aumentar
tanto el cuerpo médico como el espacio físico existente.
En 1919, al edificio original se agregaron 20 camas
adicionales. En 1920, se inauguró un moderno equipo de Rayos X, bajo la
jefatura del Dr. J. J. Vallarino, que incluía también facilidades
para radiumterapia.
En 1926, hubo que aumentar nuevamente la capacidad
hasta 60 camas.
Por imperiosa necesidad de espacio adicional, para
1928, se efectuaron más ampliaciones y remodelaciones,
construyéndose un nuevo pabellón para 60 camas más.
En 1928 también se levantó un edificio
aparte, para un moderno laboratorio clínico, con el Dr. Lawrence Getz,
como Director.
Dormitorios especiales para las enfermeras,
también se incluyeron en estas nuevas remodelaciones.
El Hospital continuaba su ritmo ascendente con un
porcentaje altísimo de ocupación y con grandes intervenciones
quirúrgicas que se realizaban al igual que aquellas de índole
rutinaria.
Para 1933, el cuerpo médico estaba integrado
de la siguiente manera:
Dr. A. B. Herrick: Director y Cirujano jefe Drs. D.f.
Reeder y Adolfo Arias: Ojos, oídos, nariz y garganta Drs. W. M. James,
Tomás Guardia y Julio A. Vengoechea: Medicina interna Dr. D. C. Briscoe:
Pediatría Dr. J. J. Vallarino: Radiología y Radiumterapia Dr.
Lawrence Getz: Laboratorio Clínico Dr. R. W. Runyan: Urología Dr.
Frank Raymond: Cirugía General
La junta directiva la formaban:
Presidente: Carlos Eleta Vice-Presidente: Dr. William
James Tesorero: Dr. R.W. Runyan Secretario: Dr. Adolfo Arias Superintendente:
Dr. D. F. Reeder
El 22 de noviembre de 1937 fallece en esta capital el
Dr. A. B. Herrick, alma y motor de este grupo. El deceso del consagrado
profesional fue muy lamentado por todo el pueblo panameño. Se
escribieron numerosos artículos y columnas en los periódicos
resultando las virtudes y el humanismo que poseía este gran
médico y agradeciendo su destacada labor desarrollada por tantos
años.
Más tarde y por subscripción popular, se
le erige una estatua, que fue colocada en un espacio esquinero del Hospital
Panamá. En ella aparece el Dr. Herrick sentado en una silla y se aprecia
la inscripción "La ciencia fue su religión y hacer el bien
norte".
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