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EL SISTEMA DE MEDICINA SOCIALIZADA EN EL CANAL
DE PANAMÁ
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El tremendo esfuerzo francés dentro de los
parámetros médicos, dejó una serie de huellas y
experiencias muy favorables, que fueron en forma inteligente, capitalizadas y
aprovechadas en su máxima expresión, años más
tarde, por los norteamericanos.
El nombre de nuestro país, por una parte, se
había convertido en un sinónimo de escándalo, fraude y
corrupción, derivados de los malos manejos financieros que se
habían presentado y por la pésima administración de la
primera de las compañías.
Por la otra, la fama de un lugar malsano, insalubre,
inhóspito y de muy difícil adaptación, estaba muy
difundida por todo el mundo.
Se necesitaba entonces de grandes elementos de
persuasión, que resultaran lo significativamente atractivos, para que
trabajadores de distintos países se decidieran aceptar un puesto en la
Compañía y viajar a Panamá. Lo anterior, no se
refería únicamente para los trabajadores clasificados sino
también, para la mano de obra más baja que debería rendir
los mayores esfuerzos.
Los buenos salarios, unidos a precios especiales en la
ropa, habitación y alimentación, fueron muy importantes para que
la aventura suicida, se hiciera por lo menos más tentadora. De igual
forma, un servicio médico que fuera gratis o relativamente barato, se
añadiría como otro atractivo, para que se lanzaran a un
desafío a nuestro ambiente y retar a la muerte.
Como las enfermedades empezaron a causar notables
bajas en la fuerza laboral, la preocupación por el mejoramiento de las
condiciones para la atención de los pacientes, tuvo una respuesta
instantánea.
Los franceses en materia hospitalaria estuvieron muy
adelantados a sus días, tanto en el aspecto curativo como
rehabilitativo. No así en el preventivo, donde fue el
catastrófico fallo.
De inmediato se iniciaron construcciones de un
hospital en Colón y otro mucho más grande y mejor equipado que se
conoció como L'Hospital Central du Panamá, cerca de las faldas
del Cerro Ancón y con una capacidad inicial de 500 camas.
 L'Hospital Central Du Panama 1882 - 1904 |
Hospital de
Colón 1882 - 1917 |
Además tuvieron la buena idea de ir formando
centros de atención primaria, en varias localidades a l o largo de la
ruta del ferrocarril (Gamboa, Paraíso, Bas Obispo, Culebra, Emperador,
etc.).
Como el número de enfermos aumentaba cada
día y colmaba en forma total la capacidad hospitalaria, también
construyeron un magnífico centro de descanso y recuperación en la
isla de Taboga, que igualmente servía para descongestionar las muy
necesarias camas de los centros nosocomiales.
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El sanatorio de Taboga, con sus 25 camas,
construido sobre una colina a orillas del mar, tenía una
magnífica vista que invitaba al descanso y a la meditación,
produciendo casi inmediatamente un efecto benéfico en el estado
anímico de los enfermos. |
El Sanatorio de Taboga 1885 - 1914 |
Para la fuerza laboral los servicios hospitalarios
eran cubiertos por la compañía o por los contratistas privados.
Sin embargo, estos contratistas en muchas ocasiones rehusaban cubrir los costos
hospitalarios o tomaban el más simple camino de despedir a los
trabajadores, al percatarse que tenían alguna patología de
cuidado, con el objeto de ahorrarse todos los gastos subsiguientes.
Los médicos franceses, encabezados por Louis
Compagno, ofrecieron con mucho acierto este primer tipo de medicina socializada
que se conoció en Panamá.
En forma similar, los pacientes del sanatorio de
Taboga, que fue construido a un precio de $1,000,000.00, recibían
magníficas atenciones. La estadía era cubierta por la
compañía francesa y en algunos casos muy especiales, por los
contratistas privados.
Este mismo sistema socializado de la prestación
médica fue adoptado por los norteamericanos al hacerse cargo en 1904 de
la obra canalera.
El Nuevo Hospital
Ancón 1915 - 1928 |
Al hospital francés le invierten más de $200,000.00
para ampliación y renovación de equipo. Se constituyó el
Hospital Ancón con 1500 camas, el mejor centro científico fuera
de los Estados Unidos. De una manera similar, adoptaron la idea del sanatorio
de Taboga, lo remodelaron y continuó prestando servicios en forma
aceptable. |
| En 1907 se inauguró el Hospital de Palo Seco para los
leprosos que habían sido primeramente agrupados en Taboga y
después recluidos en un pabellón separado del Hospital
Ancón. El gobierno de Panamá pagaba la suma de $0.75 diarios por
cada uno de sus nacionales que eran internados. |
El Hospital de Palo Seco
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El concepto socializado de la medicina durante la
construcción del Canal y extendido hasta nuestros días en el
Hospital Gorgas y Coco Solo, trabajó perfectamente dentro del sistema
capitalista imperante.
El grado de atención médica que fue
brindado en el Hospital Ancón fue muy favorablemente comparado con los
mejores centros del mundo no solo por contar con avanzados equipos e
instrumentales quirúrgicos de esos tiempos, sino también por la
devoción y grado de identificación con la tarea
desempeñada que demostró el personal médico y
paramédico.
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