| DOS SUBSTITUCIONES DE
PALABRAS MUY DAÑINAS EN EL TEXTO DEL TRATADO DE 1903
La republica de Panamá había nacido el 3 de
noviembre de 1903 en los actos históricos que se realizaron
en la ciudad capital, al ser hechos prisioneros los generales
colombianos Tobar y Amaya.
El movimiento había sido casi incruento, a no ser
por un asiático que perdió la vida por uno de
los disparos de la cañonera Boyacá, surta en
la bahía.
Al responder el fuego algunos de los cañones de la
costa panameña, la nave colombiana se alejo rápidamente.
La acción bélica se termino con estas escaramuzas.
La habilidosa , bien planeada y mejor ejecutada maniobra
del coronel J. R. Shaler, superintendente del ferrocarril
de Panamá, al negarle el suministro de medios de transporte
a los integrantes del batallón tiradores, desde colon
a Panamá, en cambio, ofrecérselo a los generales,
aísla completamente a los jefes y su estado mayor de
la tropa, que aceptaron viajar solos a la ciudad de Panamá.
La ocasión no podría presentarse mejor para
un movimiento separatista. Jefes sin tropas que comandar y
tropas sin jefes a quienes obedecer.
Ochenta y cinco millas de separación y sin ninguna
posibilidad de reunirse, ya que el ferrocarril no estaba bajo
ningún punto de vista. Dispuesto a llevar a cabo el
debido transporte.
De igual forma, también estaba en manos del superintendente
del ferrocarril, la vía telefónica para establecer
algún tipo de comunicación entre la tropa en
colon y sus generales en Panamá, que por supuesto,
tampoco iba a estar a disposición de la fuerza colombiana.
Philippe Bunau Varilla desde New York, venia presionando
muy fuertemente, a la junta de gobierno (Amador, Arias y Boyd)
para que cumpliera con un arreglo anterior de nombrarlo como
embajador extraordinario y plenipotenciario de la joven nación
ante el gobierno de Washington.
El habilidoso ingeniero francés tenía bastante
razón para desear y promover una acción rápida
por los panameños.
Existía siempre el fantasma de arreglo con nicaragua
para la construcción de un canal con fondos americanos,
basado en el articulado de la ley Spooner, aprobada por el
senado norteamericano, el 29 de junio de 1902.
Otra razón poderosa para exigir celeridad a la junta
revolucionaria, era el ofrecimiento del gobierno del Presidente
Marroquín de Colombia, de olvidar todo lo pasado y
firmar de inmediato el mismo tratado Herran-Hay, atacado y
rechazado unánimemente meses atrás por el senado
de ese mismo país.
Panamá , de acuerdo con este planteamiento, volvería
a su status anterior de departamento y a perder todos los
beneficios que obtendría de construirse el canal en
su propio territorio.
El nuevo gobierno panameño, que había sido
reconocido por los estados unidos, el 6 de noviembre de 1903,
también quiso imprimir velocidad a la acción
y procedió a otorgar a Bunau Varilla, el nombramiento
solicitado, el 11 de noviembre.
A pesar de todo, el gobierno panameño no confiaba
mucho en su nuevo agente y el 10 del citado mes, envió
una comisión oficial a New York, que procedería
a asistir y asesorar a Bunau Varilla en la confección
del nuevo tratado.
Igualmente, esta comisión traía instrucciones
precisas de discutir todas y cada una de las cláusulas,
antes de cualquier intento de aprobación.
El ingeniero francés al enterarse de estas instrucciones,,
se reunió con el secretario de estado hay para elaborar
a toda prisa, (en solo 7 días), un tratado y firmarlo
a marchas forzadas.
El 18 de noviembre , fue aprobado el tratado hay Bunau Varilla,
que desde su espureo nacimiento, se convirtió en punto
de controversias múltiples, especialmente en el aspecto
de la soberanía panameña en la zona del canal.
Traducciones inexactas en el texto del mismo y cambios de
palabras, también fueron factores contribuyentes a
estos malentendidos entre los dos gobiernos.
Por ejemplo, en el borrador del tratado se mencionaba “
una franja de tierra de 5 kilómetros a cada lado del
canal”, pero en el texto se cambio a millas, lo cual
de inmediato aumento la cantidad de tierra para uso de los
estados unidos.
Pero de muchísimas mas importancia fue el cambio de
la palabra “arrienda” que aparece en el articulo
segundo del mismo borrador ,para ser reemplazada por “concede”.
El aspecto tan sensitivo de la soberanía sobre la
zona del canal, nunca se hubiera presentado si Panamá,
hubiera sido simplemente el arrendador de dicha porción
de tierra y sobre la cual se debería pagar una suma,
que tendría el carácter de un simple alquiler.
En cambio, al introducirse el término “concede”
refiriéndose a la franja de tierra a ambos lados del
canal, los estados unidos entendieron que se les había
dado el derecho de usar la zona como cualquier territorio
de la unión norteamericana.
Panamá, por otra parte, siempre ha mantenido a lo
largo de todos los años, que jamás ha cedido
la soberanía de su territorio.
Muy sencillas hubieran sido nuestras relaciones con los estados
unidos, de haberse mantenido el término “arrienda”,
pues indicaba una relación comercial muy simple, sin
entrar en ningún otro tipo de interpretaciones.
En muchas ocasiones, el curso de la historia y de los acontecimientos,
son cambiados por simples juegos de palabras.
Las relaciones entre estados unidos y Panamá, tampoco
escaparon a esta regla.
GUATEMALA, MAYO DE 1996
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