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EXCURSION DE LAS NORMALISTAS A COSTA
RICA (Septiembre de 1931)
La Escuela Normal de Institutoras fue un serio y
excelente plantel de Enseñanza Secundaria que por muchos años fue
el primer centro educativo femenino de Panamá. Venía a ser la
contraparte del Instituto Nacional, en la rama masculina.
Las normalistas, como eran cariñosamente
conocidas, se distinguieron por su gran disciplina y un plan de estudio
sumamente bien escogido y balanceado. Se trataba de un plantel de
educación, que venía a ser una inmensa garantía, tanto
para las alumnas como para los padres de familia, que les confiaban a sus hijas
para su formación integral.
Existía un plan de internado, que venía
a favorecer mucho a las estudiantes del interior de la república, pero
sobre todo a sus padres, que conocían perfectamente las rígidas
normas de conducta, que más tarde las llevarían a formarse un
carácter firme y serio, además de recibir un alto nivel
educativo.
El Instituto Nacional, para ese mismo tiempo,
había cerrado su propio internado, aduciendo elementos de
economía, hecho que vino a ser muy criticado, pero sobre todo, algo que
vino a representar una verdadera dificultad para los padres de familia o
acudientes, que tuvieron que andar en la búsqueda de algún
alojamiento, en donde esos elementos de vigilancia y de seriedad educativa,
jamás pudieron llegar ni a los mínimos niveles de un serio
internado del plantel.
La Normal, en cambio, continuó ofreciendo
estas facilidades, que resolvían un gran problema para los padres de
niñas del interior.
Para las vacaciones de septiembre, las de medio
año como eran popularmente conocidas, las directores del plantel,
doctora Esther Neira de Calvo y la subdirectora doña Débora H. de
Ayala, decidieron llevar en excursión a la hermana República de
Costa Rica, a un grupo de alumnas de los años superiores
,acompañadas por algunas ex-alumnas.
La lista completa de las viajeras, incluía
además de las ya citadas directora y subdirectora, fueron María
Quinzada de Castrellón, Josefa Mendoza Jaén y Lilia C. Sosa
(profesoras) e Hildaura Broce, inspectora.
Las alumnas: Jilma Guevara, quien fue la alumna
más distinguida de la Normal, Exuperancia Chen, María Luisa
Vidal, Victoria Cajar, Enriqueta Reyes, Laura Mayorga, Julia Herrera, Batilda
Villarreal, Lilia García, Victoria Herrera, Margarita Iglesias, Mercedes
Barsallo, Elsie Moore, Ana Casís, Delia Martínez y Luzmila
Arosemena. Ex-alumnas: Teresa López Fábrega, Raquel
Fábrega, Eva Barría, Rosa Prieto y Ligia Ponce.
También integraban el grupo, Carlos Endara
(fotógrafo) y Carlos Solé Bosch (periodista de la Estrella de
Panamá).
Un total de 36 miembros de una muy distinguida
delegación, que habría de marcar huellas en el camino hacia una
mayor hermandad y de unión entre ambos pueblos.
El grupo se dirigió a Colón, para
abordar el vapor Teutonia con rumbo a Puerto Limón, Costa Rica,
país donde iban a permanecer por espacio de 10 días.
Al muelle 8 de Cristóbal, fueron a
despedirlas, el gobernador de Colón, José María
Fernández y el Alcalde del Distrito, Dr. Augusto A. Cervera, con el
Embajador de Costa Rica en Panamá, Excelentísimo señor
Lic. Enrique Fonseca Zúñiga, además de numerosos amigos y
parientes.
Las estudiantes iban muy vistosamente ataviadas con
el uniforme de las "girl scouts" de Panamá, capítulo de la
Normal, fotografía que salió en la primera plana del diario
Estrella de Panamá.
En San José, fueron recibidas por don Justo A.
Facio, ministro de Educación de Costa Rica y persona muy
íntimamente ligada a Panamá, por haber sido el primer Rector del
Instituto Nacional de nuestro país, en sus nuevas instalaciones en 1911.
Ya en la capital josefina, tuvieron la oportunidad de
realizar numerosas visitas al Teatro Nacional, Asilo Chapuy y los trabajos de
la Escuela de Artes.
En la ciudad de Heredia, entregaron un mensaje
personal del entonces Secretario de Instrucción Pública, Dr. J.M.
Quirós y Quirós dirigido a la Escuela Normal de esa ciudad.
Hubo múltiples giras y viajes a los más
importantes lugares de Costa Rica y así se pasaron los diez días
programados, de una manera muy rápida.
El regreso a Colón se efectuó en el
vapor Orinoco que arribó el día 3 de octubre.
Se cumplió totalmente con los principales
objetivos de la excursión como eran ver los sitios de mayor
interés, los establecimientos de enseñanza y beneficencia y
observar las carreteras, vías férreas y establecer firmes
amistades y vínculos especiales entre autoridades y alumnos de ambos
países.
Cabe destacar en estos momentos, que la
excursión realizada por ese entusiasta grupo de alumnas de la Normal de
Institutoras, vino a ser la primera experiencia que realizaba un colegio
panameño fuera de los límites patrios.
Lo interesante y aleccionador de esta gira,
resultó el hecho de haberse llevado a cabo dentro del mayor de los
éxitos, lo cual sin duda alguna, se debió al grado de disciplina
y respeto que imperaba por esos tiempos dentro de los colegios
panameños. |