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PRIMEROS CORREOS AÉREOS
El coronel Charles A. Lindbergh se había
convertido en el héroe mundial al atravesar el Océano
Atlántico en un solitario vuelo de New York a París en 1927.
Posteriormente realizó un viaje de buena
voluntad por toda la América, donde no cesó de recibir el aplauso
y la admiración del continente entero.
Nuestro país no escapó a este momento
de gloria que se vivía y en la visita del águila Solitaria,
cantó con mucho regocijo y felicidad "Lindbergh, Lindbergh, héroe
bienvenido/a nuestra tierra del ardiente trópico", que en forma de
marcha había sido especialmente compuesta para tal ocasión.
Al mismo tiempo que andaba inmerso en estas
actividades protocolares, en su mente bullía igualmente la idea de
transportar la correspondencia por vía aérea, para superar las
etapas iniciales de correos a pié, por diligencias, por ferrocarril y
luego por barcos, que marcaban en todo momento un innegable deseo por acortar
distancias mediante el factor de la velocidad.
Con anterioridad, el 19 de octubre de 1918, la Fuerza
Aérea del Ejército de los Estados Unidos inauguró un
correo de Cristóbal a Balboa, por medio de un avión anfibio que
demoró 30 minutos en el recorrido, y que transportaba correspondencia,
marcando en esta forma, el primer correo aéreo en Panamá.
Siempre existía el deseo de ampliar el
servicio hasta los Estados Unidos y de acuerdo a esta planificación, en
octubre de 1920, salió de France Field un avión portando mucha
correspondencia, entre ellas una carta del Director General de Correos de la
Zona del Canal, el señor Crede Calhoun, quien escribía "espero
que este vuelo sea el precursor de un eventual servicio de correos por
aeroplano entre los Estados Unidos y Latinoamérica".
Desafortunadamente no se llegó a completar, ya
que el avión se vio forzado a regresar a su base, por pésimas
condiciones atmosféricas. Como algo irónico, toda la
correspondencia tuvo que ser enviada por barco.
La Compañía Pan American Airways,
siempre con ideas progresistas e innovadoras, inauguró el 4 de febrero
de 1929, un servicio de correo aéreo bimensual, que unía a Miami
con Cristóbal en un viaje, que fue dirigido por el mismo Lindbergh, el
águila Solitaria de fama mundial, en el avión NC 8000.
Traía 40 libras de correo, cobrándose
$0.25 por cada media onza. En el citado avión no venían
pasajeros, solo miembros de la tripulación y tampoco se planeaba
establecer este último servicio, hasta que existiera una verdadera
seguridad y confianza para todos, después de alcanzarla, luego de llevar
a cabo varios vuelos.
A las 6:00 a.m. del 4 de febrero ya citado, se
inició el vuelo internacional que iba a tener escalas en La Habana,
Cuba, en Belice, British Honduras, en Puntarenas, Costa Rica, la ciudad de
David en Panamá, y como punto final a France Field en la Zona del Canal,
donde arribó el 6 del mismo mes.
El vuelo fue recibido con muchísimo entusiasmo
en Panamá, ya que había un claro convencimiento que se estaban
abriendo inmensas puertas para el progreso en general.
Aunque las 40 libras de correo representaban una muy
pequeña cantidad, aún para los requerimientos de la época,
el paso se había dado y la historia del correo aéreo
escribía una página gloriosa.
El vuelo de regreso, en cambio, fue un extraordinario
éxito y que se inició a las 6:00 a.m. del 10 de febrero de 1929,
con 803 1/2 libras de peso que necesitaron la habilitación de dos
aviones. Del total señalado, 689 provenían de la Zona del Canal y
114 1/2 de la República de Panamá.
El segundo viaje de Miami-France Field tuvo lugar el
19 del mes de febrero, en un avión anfibio.
El 2 de abril se inauguró un servicio
trisemanal entre la Zona del Canal y Miami, aumentando el número de
viajes que se habían mantenido desde febrero.
El 1 de mayo se dio comienzo a un servicio exclusivo
transístmico para correo y pasajeros, en un avión tipo Fairchild,
modelo 71, que cumplió el siguiente itinerario:
Salida France Field: ( Atlántico ) 7:30 a.m.,
11:30 a.m. y 4:30 p.m. Salida Albrook Field:( pacífico ) 8:00 a.m.,
12:00 m. y 5:00 p.m.
A medida que pasaba el tiempo el viajar por los aires
iba cimentando la confianza en los pasajeros, hacia la novedosa forma de
transporte.
Buena parte de esta seguridad iba también
creciendo por las excelentes condiciones mecánicas en que se
mantenían estos aparatos y por las campañas publicitarias que
impulsó la Pan American Airways con las revistas "VIAJEROS DEL AIRE" que
distribuía profusamente en todo el continente americano, que
traía numerosos artículos y estadísticas sobre estos
vuelos, a la vez que tenía mucho material fotográfico sobre las
distinguidas personalidades que usaban esta manera para viajar.
El mes de junio de 1929 tuvo un total de 25000 millas
voladas en 257 horas y desde el 3 del mismo mes, se empezó a aceptar
pasajeros y correo de David a France Field, con escala en la ciudad de
Panamá.
El primer vuelo llevó cinco personas que
abordaron el avión, 4 se dirigían a la ciudad capital y la otra
iba para Cristóbal ( aeropuerto de France Field ).
El servicio quedó establecido para tres veces
por semana en ambas vías. Desde Cristóbal la hora de partida era
a las 7:00 a.m., de Panamá a las 7:30 a.m., los días martes
jueves y sábados.
El regreso desde David eran los lunes, martes y
sábados a las 12:30 p.m.
El valor del pasaje era de $50.00, mientras que ida y
regreso costaba $80.00.
El tiempo de vuelo estaba en 2 1/2 horas,
otorgándose 30 libras de peso del equipaje, sin cargo para el pasajero,
mientras que $0.25 por cada libra adicional.
Tanto el servicio de correo aéreo como el de
pasajeros, continuó avanzando en forma increíble, desde aquel
vuelo inaugural, que tuvo la fortuna de ser piloteado por el mismo héroe
mundial del momento.
También es curioso observar, como desde los
inicios de este servicio, David, la capital chiricana, se convirtió en
la primera ciudad del interior de la república que gozó del
privilegio de esta ruta aérea y de la misma manera, se unió a las
alas del progreso, al incorporarse al correo aéreo universal. |