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HOTEL TIVOLI
El presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt,
decidió en junio de 1906 viajar a Panamá, para
observar con sus propios ojos, la organización y progreso
de los trabajos en el Canal, que bajo su dirección
llevaban dos años en marcha.
Las acciones en el Istmo no se desenvolvían con la
rapidez y el ordenamiento característico de las empresas
norteamericanas.
Al contrario, el caos administrativo imperante, sugería
una posible repetición del fracaso francés de
años anteriores. Era necesario infundir fe y confianza
a los trabajadores y nada mejor para la moral, que una visita
personal del primer ciudadano de la nación.
La campaña sanitaria en la Zona del Canal, Panamá
y Colón estaba en pleno apogeo y ya se insinuaba como
un proyecto exitoso.
El planeado viaje a Panamá del presidente Roosevelt,
representaba la primera visita a un país extranjero
de un gobernante norteamericano en la historia de los Estados
Unidos.
El 8 de noviembre de 1906 zarpó el barco de guerra
Louisiana, con los cruceros Tennessee y Washington como escoltas.
Además de su señora esposa, el grupo incluía
a varios distinguidos invitados.
La nave arribó a Cristóbal el 14 de noviembre
de 1906, donde se efectuaron actos en su honor, para después,
cruzar el istmo en ferrocarril y arribar a Panamá,
donde había un amplio programa de festividades con
motivo del gran acontecimiento.
Aunque el gobernador de la Zona, Charles E. Magoon había
ofrecido su residencia para alojar a la pareja presidencial,
los organizadores de la gira, decidieron apresurar la terminación
de una de las torres del Hotel Tivoli, cercano a inaugurarse.

La estancia del primer mandatario fue todo un éxito
y solo hubo elogios por las atenciones recibidas.
La construcción del hotel se había iniciado
en 1905, bajo la dirección del gobernador Magoon, quien
insistía en que fuera ocupado solo por trabajadores
del Canal de Panamá y sus familiares
En enero de 1907 se llevó a cabo la formal inauguración
del Hotel Tivoli, que de inmediato se convirtió en
el gran centro social de la Zona del Canal, con una actividad
muy grande de banquetes, bailes, matrimonios, reuniones de
clubes cívicos, conferencias, congresos médicos
y graduaciones.
El porcentaje de ocupación estaba cercano al 95% y
se consolidaba como el mejor hotel de la Zona del Canal y
también de Panamá.
El edificio, finamente terminado, era de madera y consistía
de dos torres laterales y una central que las unía,
todas de tres pisos de alto.
Las amplias habitaciones tenían grandes ventanas para
aprovechar la circulación del aire y mejorar la temperatura.
Había agua caliente en todas las habitaciones.
Entre sus huéspedes distinguidos estuvieron el príncipe
de Gales, Charles A. Lindbergh cuando niño y luego
como el héroe mundial de la aviación en su visita
a Panamá, el actor John Barrymore y su esposa Dolores
Costello, también, E.W.Scripps, el fundador de la cadena
periodística del mismo nombre.
Igualmente hubo huéspedes permanentes, entre los que
se destacaron el Dr. Alfred Herrick, renombrado médico
quien ejerció en Panamá por muchos años,
los esposos McInness de la cerveza Balboa.
El Hotel siempre se mantuvo bajo la administración
del gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento
de Subsidios. .
En 1922 hubo un rumor de posible compra por parte de un consorcio
de Texas, pero que en realidad nunca se llegó a materializar.
Hacia 1951 y ante la inminente inauguración del Hotel
Panamá, se hizo una rebaja sustancial de precios, efectiva
desde febrero 1952, que consistieron en: cuarto sencillo $
3.30 a $ 5.00, doble $ 5.00 a $ 7.00, suites de $ 7.00 a $
10.00. Desayuno de $ 0.50 y la cena de $ 2.00.
El Hotel Tivoli, por encontrarse en terrenos limítrofes
y de fácil acceso para los panameños, además
bajo la jurisdicción de la Zona del Canal, ofrecía
un perfecto santuario para el refugio de políticos
perseguidos por el régimen de turno en Panamá,
que fue empleado con mucha frecuencia, en nuestros ya olvidados,
golpes de Estado.
Finalmente, cuando fue derribado, terminó la era de
los hoteles elegantes en la franja canalera, que poco a poco,
se convirtió en nostálgicos recuerdos de un
selecto pasado que jamás regresaría.
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