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NO HAY VACANTES
El anuncio más deprimente que pueda encontrar una
persona que está buscando una colocación, es
leer el anuncio de NO HAY VACANTES.
Aunque parezca extraño, esto sucedió por primera
vez en la historia de
la construcción del Canal de Panamá, en noviembre
de 1906, cuando apenas, la extraordinaria obra llevaba cuatro
años en marcha.
La fuerza laboral en esos momentos era de 43890, reflejando
un aumento de 4652 sobre la cifra del año anterior.
Los trabajos se realizaban a un acelerado ritmo, bajo el
liderazgo del Coronel George W.Goethals, que hacían
predecir hasta una completa finalización adelantada
de los mismos.
Se mencionaba con mucha insistencia, en todos los centros
del Canal, que al llegarse al nivel más alto en la
fase constructiva, no se aceptarían más empleados.
El programa de la obra indicaba que únicamente se
mantendría igual el personal necesario, para las áreas
de excavaciones, represas y construcción de esclusas.
Además de la conocida técnica de las destituciones,
se ideó el traslado de grupos de empleados de un área
a otra, acción que de inmediato reducía las
plazas para nuevos trabajadores.
En los talleres de producción en general, los obreros
tendrían que ser reducidos en casi su totalidad, ya
que se debería esperar a la confección de unos
muy necesarios planos, que se habían retrasados.
Algunos conocedores de la situación a presentarse,
aceptaron pasajes gratis para regresas a Estados Unidos.
Los mecánicos, por ejemplo, tenían casi todas
las posiciones copadas y les era muy difícil encontrar
un puesto.
Para los oficinistas el caso era aún pero, ya que
al eliminarse tres divisiones laborales, la disminución
de personal para este tipo de plazas era evidente.
La construcción de las esclusas y aplicación
de cemento sobre todo en Gatún, no se podría
llevar a cabo, por la necesidad de contrataciones previas
con otras compañías y este paso no se llegaría
a efectuar, sino después de unos tres meses, por lo
menos.
Con relación al Corte de Culebra, iniciado en 1882
durante la administración francesa, la excavación
iba a un buen ritmo. Por el momento, no era necesario aceptar
contrataciones adicionales. sino esperar el progreso en las
esclusas, para optar por nuevas posibilidades.
Los trabajadores pertenecientes al rol de oro, siempre representaban
una fuerza estable, por los excelentes salarios que devengaban.
además de la enorme cantidad de privilegios que se
les otorgaba, situaciones que nunca deseaban perder.
Cuando se analiza la disminución en los puestos de
trabajo, siempre se observa que se inician con los obreros
menos calificados, mientras que en el rol de oro, es donde
aparecen con escasa frecuencia.
Un análisis semejante demuestra que la poblacíón
en el rol de oro, es mucho más permanente en sus trabajos,
mientras que el rol de plata, tiene como característica,
las frecuentes reducciones y sobre todo solicitudes de traslados.
Para los obreros no calificados, desapareció el interés
inicial para atraerlos hacia el Istmo, porque ya no existe
esa gran necesidad que determinó la adopción
de muy halagadores propuestas para que vinieran a Panamá.
Con referencia al rol de oro, todo es diferente, ya que debido
a sus magníficos salarios, como ya se mencionó,
siempre desean conservar sus posiciones o ascender dentro
del programa, pero nunca regresar a los Estados Unidos, donde
de inmediato se elevaría el costo de la vida y los
sueldos estarían en desventaja de un 25%.
De un total de 4328 empleados del rol de oro que había
en 1913, un número de 1500 viven con sus familias y
jamás se les ocurriría abandonar la Zona del
Canal.
Todas las consideraciones anteriores llegan a explicar la
razón de estos anuncios, que fueron colocados en muchos
lugares visibles en las oficinas del Canal.
Reflejaron una realidad transitoria en el estado laboral
de la magnífica obra, que solo vino a ser total hacia
los meses finales de la construcción, especialmente
en el año de 1914, cuando ya todo hacía vislumbrar
el exitoso final de dichas obras.
Las estadísticas reflejan que el mayor número
de empleados en la Zona del Canal ocurrió en el año
de 1913, cuando 56654 personas, se encontraban
ejerciendo funciones de diferentes tipos, con una rápida
disminución al acercarse la finalización de
los trabajos.
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