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EL DESCARRILAMIENTO DEL FERROCARRIL DE PANAMA (MAYO 27
de 1918)
El ferrocarril de Panamá fue el elemento mecánico
más importante en la construcción de la vía
interoceánica terminada por los Estados Unidos de América
en 1914.
Desde muy temprano en el planeamiento de la gran obra, el
ingeniero jefe John L.Stevens, se percató que lo valioso
no era solamente excavar el paso a través de la
Cordillera central ( paso de Culebra o Gaillard ), sino movilizar
rápidamente las enormes cantidades de tierra que se
obtenían y transportarla a otros sitios, con el objeto
de despejar el camino y de usarla para rellenos y otras actividades.
La vía férrea que había sido construida
en 1855, había sido adquirida por el país norteño
en 1904 al tomar bajo su control todos los trabajos canaleros.
El tren mantenía dos viajes diarios a Colón
y los pueblos importantes e intermedios en la vía,
que funcionaba con una asombrosa exactitud y eficiencia.
El último del día a las 5:00 p.m., dejó
la terminal de Panamá, pero nunca llegó a su
destino, pues descarriló cerca del poblado de Gamboa.
La noticia se propaló con la celeridad del rayo, en
ambas ciudades terminales, con las evidentes muestras de angustia,
temor, nerviosidad y pánico de toda la población,
especialmente de familiares y amigos, que se agolparon en
las estaciones de Panamá yh Colón, en busca
de mayores detalles de la tragedia.
Como es regular y frecuente en este tipo de accidentes, siempre
circulan a gran velocidad una enorme cantidad de rumores,
noticias alarmantes y falsas, que solo vienen a convertirse
en fuente de mayores inquietudes y problemas.
Cuando la comisión de socorro fue enviada al lugar
de los acontecimientos, se pudo recabar datos más veraces
sobre el real origen de la catástrofe y la magnitud
del siniestro.
Se encontraron vagones descarrilados y destrozados, con un
total de dos muertos ( una mujer jamaicana y un niño
panameño de seis años ), que fueron aplastado
por uno de estos carros. Además un total de 45 heridos,
unos leves y otros de gravedad, uno de los
cuales elevó posteriormente, a 3 el número de
muertos.
El tres se encontraba bajo el mando del ingeniero H.C.Gannon,
conductor George Armigen y cobrador Stanley Morgan.
Los heridos fueron transportados en coches del ferrocarril
a hospitales de Ancón y otros al Santo Tomás,
donde fueron muy bien atendidos.
Al lugar de los hechos se apersonaron los doctores del Hospital
Ancón que manejaron los casos con una gran celeridad.
El transporte fue por ambulancias, una de las cuales fue
facilitada por el Hospital Santo Tomás.( viejo ).
Se pudo constatar que la locomotora no se descarriló
y su conductor, aprovechando esta
situación, su conductor la puso en marcha y se dirigió
a toda velocidad al poblado de Gamboa, para dar un informe
de lo ocurrido, para que se diera inmediato aviso a Panamá
y Colón.
Varias posibles causas de lo ocurrido se mencionaron, entre
las cuales se enumeraron la ruptura de una de las ruedas del
carro de refrigeración, inmediatamente detrás
de la locomotora, provocando todo lo ocurrido. También
se conjeturó sobre el rompimiento de un cable de alta
tensión cuando circulaba el tres, que inició
la cadena de acontecimientos.
La casi totalidad de los médicos del Hospital Ancón,
así como el cuerpo de enfermeras y ayudantes, policías
zoneítas, fueron llevados al sitio de la tragedia.
El cuerpo de Bomberos y Boys Scouts de Panamá, tuvieron
un papel muy destacada en la atención prestada en esos
momentos.
Este fue el segundo accidente de descarrilamiento que se
presentó en el Ferrocarril de Panamá, ya que
el primero fue en mayo de 1856, que tuvo un saldo de 40 muertos
y sesenta heridos.
Esta vía férrea transcontinental, primera en
el mundo, siempre se distinguió por brindar un servicio
puntual, seguro y eficiente, que vino a ser un timbre de orgullo
para la administración del Canal.
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