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LOS CAMBIOS DE NOMBRES EN LA ZONA DEL CANAL
Por regla general, se bautizan a edificios, calles,
poblaciones, etc., con los apelativos geográficos de ríos,
montañas o sitios, que se encuentren cercanos y que, consecuentemente,
son de muy fácil y rápida aceptación.
En algunos casos, y para estar dentro de la corriente
democrática actual, se empleó el método del sufragio entre
los habitantes, para seleccionar el respectivo nombre ( Rainbow City , Curundu
y Los Rios ).
Con referencia a las esclusas del Canal, desde su
construcción fueron llamadas por el territorio de su
localización.
Gatún, por ejemplo, se derivó de un
antiguo río, que ya estaba en mapas del tiempo colonial desde 1750.
Sobre la designación de Pedro Miguel, hay
varias teorías, entre las cuales se menciona como dedicado a un capataz
del ferrocarril ( posibilidad remota ) o también proveniente de un
río cercano al poblado ( mucho más factible).
En un mapa de los españoles, circa 1729, ya
aparecía el Cerro Pedro Miguel y también el río
Miguel.
Miraflores, definitivamente, no fue seleccionado por
la gran variedad de flores que allí existían, ya que era un
auténtico peladero.
Flamenco y Culebra, fueron así nombradas, unas
por accidentes geográficos y otras debido al gran número de
animales de esas especies, allí presentes.
En junio, 1904,John Bigelow, hombre de negocios de New
York, envió una carta al presidente Roosevelt , en la cual
sugería que las esclusas de Gatún, Pedro Miguel y Miraflores
deberían rebautizarse Hanna I, Hanna II y Hanna III, en honor de Marcus
Alonzo Hanna, distinguido y eminente Senador por New York, esforzado defensor
del Canal de Panamá.
El Gobernador de la Zona ,George W. Davis, se opuso al
cambio sugerido, opinando que lo prioritario era la terminación de las
esclusas.
En abril de 1928, se propuso a la Cámara de
Representantes rebautizar las mismas con los nombres de Geothals ( Gatún
), de Stevens (Pedro Miguel) y Sibert ( Miraflores ), todos ellos destacados y
muy meritorios servidores durante la construcción del Canal.
En esta ocasión, le tocó al gobernador
M.L. Walker, objetar con vehemencia dicha idea, no obstante tratarse de tan
excelsas figuras de relieve mundial.
En febrero de 1919 y con motivo del reciente
fallecimiento del presidente Roosevelt, en reunión del Senado
norteamericano, se presentó una resolución que tenía su
origen en el Senado de South Dakota, donde se requería cambiarle el
nombre al Canal de Panamá y a su vez, denominarlo Canal de Roosevelt, en
honor de ese gran presidente e incansable paladín de la causa
panameña.
Debido a una rápida acción tomada por la
Asamblea Nacional de Panamá, por medio de la resolución 25 del 27
de febrero de 1919 y firmada por el presidente de la Asamblea Enrique A.
Jiménez y José Angel Casís, secretario y a la ayuda,
muchas veces espontánea, ofrecida por innumerables amigos de
Panamá, en las esferas diplomáticas y políticas, dicha
idea no prosperó.
Los nombres que usaron los norteamericanos para
denominar sitios, obras, parques, calles y edificios en la Zona del Canal, en
la gran mayoría de los casos, se plegaron al origen histórico y
geográfico o para honrar preclaros ciudadanos, un ejemplo fue el
Thatcher Ferry Bridge, que el pueblo panameño en forma unánime,
siempre llamó Puente de las Américas
Estas designaciones, cuyo origen se pierde en los
caminos de la Historia, por esas mismas raíces que poseen, son bastante
difícil de erradicar de la mente de los pueblos, aunque en ocasiones, se
haya realizados variados intentos.
Ejemplos como Corte de Gaillard en lugar de Corte de
Culebra, Via Ricardo J. Alfaro en vez de Tumba Muerto, Altos de Jesús en
lugar de Diablo Heights, Avenida General Nicanor de Obarrio reemplazando a
Calle 50, verán transcurrir muchísimos años antes de una
aceptación total.
Es necesario usar mucho tacto y prudencia en el tema
de rebautizar lugares que pertenecieron a la Zona del Canal, simplemente por el
prurito de eliminarlos, o por la única premisa de cambiar, solo por
llevar la contraria, sin contemplar ninguna base seria o verdadera razón
de peso, a sabiendas que estaríamos atentando contra nombres ya
establecidos dentro de la Historia y Geografía panameñas.
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