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LAS TRES CONCESIONES SIMULTANEAS OTORGADAS POR
COLOMBIA PARA UN CANAL O FERROCARIL POR PANAMA
Desde el descubrimiento de Panamá por Rodrigo
de Bastidas en 1501 y luego con la hazaña de Vasco Núñez
de Balboa al encontrar el Mar del Sur el 29 de septiembre de 1513, se avivaron
intensamente las expediciones para buscar un camino natural que uniera ambos
océanos o localizar el mejor lugar para excavar un canal.
Hubo muchos intentos serios en este sentido, como las
expediciones del Comandante Thomas O. Selfridge, de la Marina de los Estados
Unidos, que desde enero de 1870 y ordenadas por el presidente Ulyses S. Grant,
llegaron a un número de siete, hasta 1875.
Así como hubo estudios científicos y
basados en hechos reales, de la misma manera aparecieron individuos aventureros
como Charles de Thierry o Barón de Thierry, como prefería que lo
llamasen.
El citado personaje era un gran conversador, audaz e
inestable mentalmente, con una serie de ideas fantásticas en su cerebro.
Había pasado por la Universidad de Cambridge,
pero sin llegarse a documentar si obtuvo algún título o no.
En Londres se encontró con una
delegación de las tribus maoríes de Nueva Zelandia, a quienes
rápidamente impresionó con su gran elocuencia para que lo
apoyaran en fundar una colonia, de la cual, por supuesto, sería el Rey -
y añadir todos estos territorios a la Corona de Inglaterra.
De inmediato entró en acción, tratando
de formar una compañía para tal objeto, sin embargo, a
último momento los socios se arrepintieron.
Trató entonces, de viajar a los Estados Unidos
con fines similares, que igualmente no prosperaron.
Con esta obsesiva idea en la mente, se dirigió
a la isla Guadalupe en las Antillas Francesas, donde por fin encontró a
Silvain Joly de Sable y a Agustín Salomon, comerciante y capitalista
respectivamente, con quienes formó una compañía.
El 29 de mayo de 1835 consigue firmar con Colombia,
un tratado de 50 años de duración "para abrir un canal por las
aguas del Chagres, Río Grande y la Bahía de Limón." En el
articulado se especificó que estaba prohibido el tránsito a los
por el canal para buques y ciudadanos de países en guerra con Colombia.
Tan zafado de la mente estaba que manifestó
que la construcción del canal solo tomaría unos tres años.
Un poco cansado de sus correrías sin
éxitos en cuanto a valerse de su concesión para iniciar algo en
el canal, se aburrió y vendió su parte de la
compañía a sus socios Silvain Joly de Sable y Salomón.
Finalmente se dirigió a Nueva Zelandia donde
murió en 1856.
Concesión Thierry Firma: 29 de mayo de
1835 Duración: 50 años Finalización: 1885
Hacia mediados de 1835, el presidente Andrew Jackson
de los Estados Unidos, empezó a demostrar interés en los asuntos
de la construcción de un canal y decidió enviar al coronel
Charles Biddle para que hiciera un estudio sobre el estado de los proyectos
existentes para unir los océanos, especialmente por las rutas de
Panamá y Nicaragua.
Biddle se trasladó a Colón,
Panamá y luego de surcar por canoa el Río Chagres hasta el
poblado de Cruces, siguió por tierra a lomo de mula y a pié a
través del Istmo, hacia la ciudad capital, donde llegó
después de un viaje lleno de peripecias, problemas de toda clase y
pletórico de peligros. Terminó tan decaído y deprimido,
que recomendó a todos que se olvidaran de cualquier pensamiento sobre un
canal por Panamá y así quería manifestárselo a los
hombres " que tengan o no sentido común.". Ni se tomó la molestia
de visitar a Nicaragua.
Habiéndose convencido del tremendo disparate
que sería excavar una ruta por Panamá, el coronel Biddle se
asoció con panameños y algunos empresarios colombianos para
establecer una compañía de transporte combinado tierra-fluvial,
para el cruce de Panamá.
En consecuencia, gestionó y obtuvo en 1836 del
gobierno de Nueva Granada una concesión por 45 años para realizar
tal proyecto.
Concesión Biddle Firma: julio de 1836
Duración: 45 años Finalización: 1881
Los socios del Barón de Thierry a quienes les
había vendido su parte, decidieron activar su posición y uno de
ellos, Salomon, se fue a Bogotá donde obtuvo del gobierno otra
exclusiva, para construir un canal, carretera o un ferrocarril.
Todo el anterior pugilato determinó al mismo
tiempos que existieran tres concesiones vigentes: Barón de Thierry,
Coronel Biddle y Salomon y Cía.
Era muy lógico que semejante desgreño
administrativo solo sería una incubadora de problemas para la
Cancillería colombiana, que se vinieron a solucionar en 1843, al
anularse todas las concesiones otorgadas, en vista del incumplimiento de lo
acordado para iniciar los trabajos.
Salomón, sin embargo, no se iba a dejar vencer
tan fácilmente y elevó una apelación ante el gobierno
francés, cuyo Canciller antes de emitir un pronunciamiento,
decidió enviar a Panamá a un comisionado, Napoleón
Garella, para que rindiera un informe completo sobre este delicado asunto.
Garella estuvo en Panamá varios meses y
terminó por proponer un canal, cuyos planes resultaron absurdos e
imprácticos.
En vez de dirigir sus esfuerzos hacia una vía
acuática, los socios de Salomon y Cía., pisaron tierra firme y
abandonaron esta idea, para negociar una concesión, esta vez, para un
ferrocarril o carretera, que fue adjudicada el 8 de junio de 1847 y por un
período de 99 años.
Concesión: Salomon y Cía. Firma: 8
de junio de 1847 Duración: 99 años Finalización:
1946
Como tampoco hubo mucho movimiento para iniciar los
trabajos, el gobierno de Nueva Granada decidió cancelar todo en junio de
1848 y así quedó nuevamente la mesa limpia de concesiones.
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