| MUSICA
Y SORDERA EN LA VIDA DE BEETHOVEN
El más grande genio musical del mundo, nació
en Bonn, Alemania, el 16 de diciembre de
1770, siendo bautizado como Ludwig van Beethoven.
Hijo de padre alcohólico, oscuro músico y de
una madre, obediente y tímida, procedente de una escala
social inferior.
El primer maestro de piano que tuvo el niño Beethoven
fue su progenitor, quien era sumamente estricto, rudo y dictatorial
en el aspecto disciplinario, de sus enseñanzas, al
extremo que lo despertaba al regresar a su casa, en altas
horas de la madrugada y muchas veces en estado de beodez,
para darle lecciones de piano.
El bisabuelo, el abuelo y el padre del joven Beethoven todos
fueron músicos, de donde es fácil entender su
gran amor por ese arte.
Las riñas conyugales, discusiones frecuentes y hasta
episodios de violencia intrafamiliar, gravitaron con mucha
fuerza en la formación psicológica de Beethoven,
dejando en su personalidad, surcos indelebles para el resto
de la vida.
Fue esencialmente un niño solitario y en sus años
escolares prácticamente no aprendió nada, así
omo tampoco llegó a demostrar ningún signo “
de esa chispa de genio que después resplandeció
con tanto brillo”, siendo obvio que prefería
la música a las matemáticas.
Las extraordinarias habilidades que iba desarrollando el
pequeño alumno, determinaron la necesidad de enconmendar
su educación a un verdadero y reconocido maestro.
Christian Gottlob Neefe , afamado profesor, organista y director
de orquesta, fue la persona seleccionada, quien también
lo inicia en la composición y lo guia en sus primeras
obras.
Bajo su tutela, escribió obras como Variaciones sobre
una marcha de Dressler ( WoO63 ),
Tres Sonatas para piano ( WoO47 ),un Concierto para piano
en mi bemol mayor ) (WoO4),
Tres Cuartetos para Piano y Cuerdas WoO 36 ), además
de pequeñas obras para piano y
algunas canciones.
Estas composiciones iniciales no llegaron a suscitar suficiente
interés en el público. Es más, una revista
musical de la época, compara estas producciones, con
obras de principiantes, añadiendo “ quizás
pueda respetárselas como intentos iniciales en música
y ejercicio de estudiante del tercer o cuarto curso de nuestras
escuelas”.
En 1787 hace un viaje a Viena, con el objeto de estudiar
con los grandes Maestros, Mozart y
Haydn, pero que fue interrumpido bruscamente, por el fallecimiento
de su madre y su consecuente regreso a Bonn.
Considerando sus primeros pasos, nadie podría pronosticar
la genialidad que se estaba incubando en el joven compositor.
A mediados de 1791 ( 21 ) años de edad, ni aparece
en la lista de “ Músicos de gabinete, capilla
y corte del Elector de Colonia”.
Los críticos de la obra de Beethoven han dividido
sus producciones en tres grandes
períodos:
Período Inicial (1795-1802)
Algunas de las producciones de Beethoven listadas para este
período se encuentran: Música incidental para
un ballet , considerada como su primera composición,las
cinco Variaciones para piano ( WoO 64,65,66,67,40) ,Trios
para piano ( WoO 36 ) y varios Leider.
Variaciones sobre una marcha de Dressler ( WoO63 ), Concierto
para piano en mi bemol mayor ( WoO4), Tres Cuartetos para
Piano y Cuerdas ( WoO 36 ), además de pequeñas
obras para piano y algunas canciones.
Dos Cantatas Fúnebres ( una dedicada a la muerte del
Emperador Joseph II ) y la otra al ascenso de Leopold II a
la dignidad Imperial, donde ambas obras muestran algunos tintes
revolucionarios de su posterior música.
Además Tres Conciertos para Piano , Seis Cuartetos
para Cuerdas, diez y seis Sonatas para Piano ( la número
8, considerada como su primera obra maestra y sobre la cual
el mismo autor la calificó como Gran Sonata Pathetique
, manifestando que “esta Sonata es realmente algo”
y que la profesora de Gómez ha escogido para cerrar,
con broche de oro, este programa.
Regresa a Viena en noviembre de 1792, en un buen momento,
ya que tanto Haydn como Mozart habían muertos, y pronto
Beethoven se convirtió en el primer pianista. Cabe
destacar que Viena era la capital musical de Europa, donde
residían, más maestros de piano que en todo
el continente, alrededor de 300 y posiblemente un total de
6000 alumnos.
Beethoven también escribió varios tipos de
obras, ligeras y pequeñas, dirigidas principalmente
para el entretenimiento de la corte, como las bagatellas.
Dos ejemplos de este tipo de música, presentará
la profesora Fofanova de Gómez.
Es de señalar que hacia 1798 ( 28 años de edad
), Beethoven empieza a notar dificultades para oir, dándose
inicio a un largo periplo por médicos y tratamientos
de diversos étodos, con múltiples tabletas,
empleo de aparatos magnéticos y galvánicos,
aplicaciones de cáscara de árbol en los brazos,
baños termales y fríos, masajes y píldoras
de todas formas y colores.
Se queja de zumbidos en ambos oídos, aunque mayores
en el lado izquierdo, donde también su sordera era
más acentuada.
Hay una muy conocida anécdota que describe un paseo
por el campo, acompañado por un alumno, quien le llama
la atención sobre una bella melodía que tocaba
en la flauta un pequeño pastor, respondiendo Beethoven
que no la podia oir, y el discípulo, entonces lo notó
que permanecía “extremadamente silencioso y triste”.
La respuesta típica de todos los sordos del mundo,
es en primer lugar, ocultar su adecimiento hasta donde le
sea posible, luego retraerse y huir de la sociedad, escondiéndose
en la coraza de su enfermedad.
Beethoven, tampoco escapó a esa tendencia y añadía
en tono depresivo, “ si yo tuviera otra profesión,
la cosa sería distinta, pero no me es dado declarar
al mundo mi sordera”, para mi sería imposible
decir a la gente: “ Hablad más alto, gritad,
porque estoy sordo. Ah, como podía confesar mi dolencia
en el único sentido que debía ser más
perfecto en mí que en otros, un sentido que otrora
poseía con suma perfección, una perfección
tal, que pocos en mi profesión tienen o tuvieron jamás”.
La vida del gran genio musical está ahora regida por
el miedo, el temor a hacer el ridículo, pero tratando,
hasta donde le fuera posible, luchar contra su destino.
Uno de los médicos sugiere reposo y cambio de clima,
por lo cual se dirige a la aldea de Heiliginstadt, cercana
a Viena, ( abril de 1802 ), donde permanece casi un año.
Allí redactó su testamento ( octubre de 1802
) y pensando que llegaba a sus últimos días,
menciona “ con alegría veo aproximarse la muerte.
Que venga cuando quiera, con tal que me deje dar término
a mi obra. Una vez realizada ésta, le agradeceré
que me libre pronto de mis sufrimientos. Ven muerte cuando
quieras. Estoy preparado para recibirte”.
Obsérvese el tono desafiante y altanero que emplea,
pero siempre creyendo que todavía su obra no estaba
cumplida y urgía de más tiempo para finalizarla.
Beethoven se daba perfecta cuenta que tenía por delante
mucho terreno por transitar en la vida y producir obras para
la eternidad, como realmente ocurrió, ya que el gran
músico vivió por
veinticinco años más.
Al mencionarse el período clásico en la música,
encontramos tres grandes figuras HAYDN.
MOZART y BEETHOVEN, quienes desarrollaron en sus obras los
géneros de SONATA y SINFONIA CLASICA. Beethoven compuso
32 sonatas para piano y 9 Sinfonías para orquesta,
dentro de un gran total que se considera mayor de 600 obras.
Con la Marcha Fúnebre ( Opus 26 ) y la Sonata Claro
de Luna ( Opus 27) terminan las formas tradicionales de este
tipo de música. Es una bellísima obra, llena
de melancolía y tristeza, que indica el estado de profundo
dolor que Beethoven presentaba, debido a su irremediable padecimiento.
La profesora Carmen Linares interpretará el Ier. Movimiento
de la Sonata No. 14, quasi una fantasía, Opus 27 No.
2, que los amigos de Beethoven la llamaron Sonata Claro de
Luna.
Es necesario recalcar en este momento, que la sordera no
fue ningún factor determinante en la calidad de las
composiciones de Beethoven, como ocurrió, por ejemplo,
con las pinturas de Francisco Goya y la producción
literaria de Jonathan Swift, quienes se hundieron en estados
caóticos y depresivos, a medida que progresaba la pérdida
del sentido auditivo y que se reflejaba en la calidad de sus
producciones,de una manera increíble.
Bethoven, por el contrario, a mayor sordera, más bella,
profunda y sublime su obra, principalmente porque su padecimiento
tuvo un inicio lento y progresivo, mientras que en Goya y
Swift, la aparición de la dificultad auditiva fue súbita
y desvastadora.
Período Intermedio (1803- 1815)
Como era de esperarse, para estos años ya Beethoven
habia visitado un sinnúmero de médicos, inclusive
uno a quien denominó “ médico asnal”.
No se necesita profundizar mucho para comprender el significado
de tan agudo y atroz calificativo.
Después de 1802, se nota un pronunciado aumento en
la capacidad creadora de
Beethoven, cuando aparecen una ópera (Fidelius, 1805
), un oratorio, una misa, cuatro conciertos, Cuartetos de
cuerdas, Trios, Sonatas para Cuerdas y para piano. decayendo
un poco hacia finales de 1810. para resurgir de una manera
impresionante en 1812 con las Sinfonías Séptima,
Octava y la Sonata para violin, opus96.
La sordera creciente e implacable, se iba acentuando desde
1808 a 1812 cuando ya le era casi imposible percibir, a menos
que se le gritara muy fuertemente cerca del oído.
A principios de 1804, termina la Tercera Sinfonía
que dedicó a Napoleón Bonaparte, cuando era
el Primer Consul, a quien admiraba mucho, pero al enterarse
posteriormente, que se había auto-proclamado Emperador,
borró la inscripción de esta obra a la cual
tituló entonces Sinfonía La Eroica.
En esta Sinfonía demostró Bethoven que fue
“ el primero que fusionó, cabalmente, el contenido
tempestuoso y conflictivo del naciente estilo heroico con
el principio de la Sonata, iniciando de ese modo una revolución
en la historia de la música, que señala su orientación
hacia composiciones de una ambición sin precedentes”.
La capacidad creadora continúa con su única
incursión en el género de la ópera, con
Fidelius en 1805, la IV Sinfonía en 1806 y entonces
la inmortal V Sinfonía en 1807.
La V Sinfonia trataba de evocar el patriotismo de los alemanes
y se llegó a considerar en esa época, como la
mejor del repertorio beethoviano.
El primer movimiento se inicia con cuatro notas que fueron,
posteriormente, empleadas por los Aliados en la Segunda Guerra
Mundial, para empezar todas sus programas radiales y que han
sido, sin lugar a dudas, las más famosas en toda la
literatura musical del Universo.
Solsolsol,Mi. Tat,tat,tat tat.
Este golpeteo, trasladado a clave Morse, significa V, lo
cual fue debidamente explotado por Winston Churchill y luego
por el mundo entero, para significar la V de la Victoria.
La cara redonda y regordeta del hombre sonriente, quien levantaba
su mano derecha , haciaendo con los dedos índice y
medio, ligeramente separados y un habano en la izquierda,
se convirtió en un símbolo de lucha, tenacidad
y de triiunfo final, junto con las cuatro notas inicialaes
de la V deBeethoven.
Los críticos del siglo XX han llegado a afirmar que
esta Sinfonía “es el ejemplo consumado de la
lógica sinfónica”.
Los años 1807 y 1808 fueron de gran productividad
, apareciendo las Sinfonias V y VI, la Misa en Do, la Obertura
Coroliano, la Fantasia Coral opus 80, dos Trios para piano
opus 70 y la Sonata para violoncelo opus 69.
Dentro del aspecto afectivo, Beethoven tuvo muchas relaciones
con varias damas, ( un número mayor de diez ), sin
haber llegado nunca al matrimonio. Muy destacado lugar tuvo
una a quien denominó La Amada Inmortal, que resultó
ser Antonie Brentano, de soltera van Birkenstock, a quien
el genial compositor dedicó las Treinta y Tres Variaciones
sobre un vals de Diabelli, opus 120.
La VI Sinfonía o Sinfonía Pastoral evoca al
reino de la naturaleza en todos sus encontos y conocida también
como Recuerdos de la vida rural, fue estrenada en 1807.
Después de finalizarla, Beethoven cambió hacia
la música de cámara y la
Sonata, sin embargo, una excepción fue la Fantasía
Coral, opus 80, que está dedicada a Santa Cecilia.
Desde finales de 1808 a 1809, Beethoven compuso Trios para
piano,( Opus70) Tres Sonatas para Piano ( opus 78,79,81a)
, el Cuarteto para cuerdas (Opus74).
Hacia marzo de 1809 tres miembros de la nobleza, el archiduque
Rodolfo y los principes Lobkowitz y Kinsky , se comprometieron
a otorgarle al extraordinario compositor, un sueldo de 600
ducados anuales, con el compromiso de que estableciera, permanentemente,
su domicilio en Viena y para que “ las necesidades de
la vida no lo molesten, ni paralicen su genio poderoso”.
Entre 1810 y 1811, la productividad de Beethoven sufrio un
descenso, siendo lo más destacado de este período
el Concierto denominado Archiduque, (Opus 97),considerada
su obra maestra en este género, y que representa una
tendencia hacia un nuevo clacisismo.
Para esa fecha 1811, igualmente escribió varios Leider,
pequeñas y muy bellas canciones de amor, que invariablemente
dedicaba a diferentes féminas, como a Elise von der
Recke.
por ejemplo, dando por resultado una composición muy
exquisita y popular. A Elise.
***** La profesora Carmen Linares en Fur Elisse.
Hacia 1812 se estrenan en Viena, la VII y la VIII Sinfonías,
recibiendo calurosas y extraordinarias acogidas, principalmente
la primera de las mencionadas.
***** Las profesoras Elena de Gómez en el piano primo
y Carmen Linares en el secondo,
en una transcripción a 4 manos del 2º. Movimiento
de la Séptima Sinfonía de Beethoven.
En marzo de 1813 unos amigos lo encontraron en Baden en las
condiciones más pobres y deplorables, relacionadas
con su aspecto fisico y comodidades domésticas. Se
hallaba en el punto más bajo de su estado de ánimo,
abandonando la composición musical. Es la primera vez,
que desde sus años juveniles, no tenía planes
de ninguna especie, para proseguir con su brillante carrera
de músico y compositor.
Este desden por la apariencia de su persona, malhumorado
y alejado del contacto con sus amigos, provocó el abandono
de su producción musical, hasta que un amigo lo interesó
en una composición para celebrar la Victoria de Inglaterra
sobre Napoleón y asi nació La Victoria de Wellington,
que fue presentada el 8 de diciembre de 1813 y repetida el
12 del mismo mes.
De pronto apareció una repentina popularidad por
la música beethoviana, que significaba elevados ingresos
económicos y un reconocimiento antes no visto.
Ultimo Período (1815-1824)
Para 1817, ya no era capaz de escuchar la música,
ni aún con ayuda auditiva ( trompetilla acústica)
casi la única o por lo menos, la más frecuente
ayuda que se brindaba en esos tiempos.
De los años 1816-1819 se apreció una declinación
en la producción de Beethoven, debida a sus constantes
problemas personales y legales en lo referente a la lucha
por la custodia de su sobrino Carl.
Durante toda su vida, el gran compositor, no escapó
de la especie que circulaba y que lo insinuaba como un loco
sublime. Se escribió : “Su cabeza, que era particularmente
grande, estaba cubierta de largos y espesos cabellos grises,
que, a causa de su perpetuo desorden, conferían un
aire salvaje a su apariencia. Esta característica se
acentuaba no poco cuando se dejaba crecer la barba, cosa que
hacía con mucha frecuencia.
Beethoven tenía un carácter sumamente explosivo,
voluble e inestable, que se cambiaba, con mucha rapidez, de
una rabia a estados de humor y chiste.
La pérdida auditiva del genial músico, fue
deteriorándose, hasta llegar al límite de no
captar la palabra ni ruidos, ( 1818 ) llegándose al
empleo de la escritura como única forma de comunicación,
y así aparecieron los conocidos Cuadernos de Conversación,
de los cuales se conservan cerca de cuatrocientos y donde
se consignaban, todas las pláticas entre el compositor
y sus amigos, dentro de una gran variedad de temas, no necesariamente
musicales.
Un resurgimiento en la prolífica obra se manifiesta
para los años de 1822 y 23 que demuestran a un Beethoven
dentro de una increíble actividad, describiéndolo
un amigo como “ uno de los hombres más diligentes
que jamás vivió y que bien pasada la media noche,
todavía estaba trabajando”.
La Misa Solemnis finalizada en 1822, da una muestra del más
elevado control que poseía Beethoven sobre la música
litúrgica.
La Novena Sinfonia, terminada en 1823, finaliza con la majestuosa
Oda a la Alegría, letra del poeta Friedrich Schiller,
que fue dedicada al Rey de Prusia, Federico Guillermo III
.
En esta Novena Sinfonía, Beethoven regresó
al estilo heroico que había utilizado para la década
de 1810.
Hay un mensaje humanista que transita por toda la música.
Es posible imaginarse a un sordo absoluto, encerrado en una
celda de silencio, pero con la máxima capacidad para
componer la más excelsa y divina música?.
Sin lugar a dudas, es el mejor ejemplo para demostrar la total
falta de correlación entre la sordera y el espíritu
creativo del genio de Beethoven.
Esta progresiva pérdida de la audición, se
volvió profunda, cuando ya se habían establecido
en el cerebro, las vías neurales de la expresión
musical. Después de este hecho, solo era importante
lo que creaba en su mente y aquello que escribía, no
importaba para nada si Beethoven lo percibía o no.
Su oído interior era inmenso.
Luego, dedica el resto de su vida a los Cuartetos para Cuerdas,opus
127, 130, 131, 132 y 135, de los cuales, el favorito del compositor
fue el 131.
En términos médicos, la sordera de Beethoven
se puede describir, como de tipo sensori-neural, donde están
afectados, el órgano central del oído ( o coclea
) y las vías nerviosas que llevan la sensación
sonora hasta el cerebro, para efectuarase desde allí,
las correspondientes conexiones con otras áreas, interpretativas
o de la memoria.
La aparicion de la dificultad auditiva, cercana a los 28
años de edad, así como la ausencia total, durante
toda la vida, de cualquier tipo de infecciones en el oído
o de traumatismos acústicos, por explosiones o por
trabajo en ambientes ruidosos , nos dirigen a presentar el
diagnóstico mencionado,
Además los zumbidos permanentes y progresivos, la
dificultad para oir los tonos altos en las pláticas
o en la música, la confusión auditiva que se
forma al escuchar ruidos o coloquios altos, son representativos
del fenómeno conocido como reclutamiento, muy tipicos
para sorderas del tipo ya citado.
En nuestros días contamos con óptimas prótesis
auditivas y con excelentes técnicas audiométricas,
que permitirán las adaptaciones precisas para los diferentes
tipos de sorderas y por consiguiente, exitosos resultados
para el paciente, entre las que podemos mencionar, las audiometrías
de tono puro ( vía aérea y ósea )audiometría
hablada por medio de listas de palabras fonéticamente
balanceada, la impedanciometría, decaimiento del tono,
audiometría de de Bekesy, la prueba SISI y pruebas
del tallo cerebral.
Beethoven en nuestra época, tampoco se hubiera podido
curar de su sordera, pero con las
Prótesis auditivas tan refinadas de la actulidad, hubiera
obtenido suficiente mejoría en su
Audición, para poder, cómodamente, alternar
en sociedad y captar toda la bella música que componía.
O tal vez hubiera sido un candidato para el acto quirúrgico
de una implantación coclear.
La música del gran compositor, profunda, bella y progresista,
se vio transcurrir por tres períodos diferentes, desde
el inicial, clásico, tranquilo y reposado, pasando
por uno intermedio, donde estableció las bases para
un tercer período, que estuvo muy avanzado para su
época, que señaló el inicio del período
romántico.
Se menciona que Beethoven escribió en su primera época
para un público inmediato y receptivo, mientras que
durante el segundo período, produjo para una audiencia
ideal y ya para su fase tercera, simplemente compuso para
si mismo.
El genial compositor pasó sus últimos días,
abandonado por la gran mayoría de sus amigos.
mientras que afuera de la semi-vacía habitación,
rugía una violenta tempestad, ese 16 de marzo de 1827,
día de su fallecimiento.
Beethoven en su delirar, levantó en alto el puño
derecho y exclamó “Plaudite amici, comedia finita
est “. Tenía 57 años de edad.
Se hizo una autopsia, con énfasis en los nervios
auditivos, que sin embargo no llegó a presentar datos
definitivos sobre la patología presente, tal vez porque
esta ciencia, todavía no se había desarrollado
lo suficiente para esos tiempos.
Más de diez mil personas acompañaron a Beethoven
en su funeral, donde participaron más de diez mil personas,
de todos los ámbitos sociales.
Plaudite, amici, comedia finita est.
La profesora Elena Fofonova de Gómez en la Pathetique.
REFERENCIAS:
1.. MAYNARD, Solomon: Beethoven. Javier Vergara Editor,
S.A., Buenos Aires, Arg. 1983.
2. SELLERS, Lyle M. : Beethoven the immortal. His deafness
and his music.
The Laryngoscope 73: 1158, ssept. 1963
3. CAWTHORNE, Terence : The influence of deafness on the
creative instinct.
The Laryngoscope 70:1100, Aug. 1960
4. ROY, ALONSO: Hipoacusias y Beethoven. Arch. Med. Panameños.
15:77-82, 1966.
5. SELLERS, LYLE M.: False positive perception deafness
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The Laryngoscope 69: 493- 508, May 1959.
5. LUDWIG, EMIL: Beethoven, Editorial Juventud Argentina,
S.A.
Defensa 355, Buenos Aires, Argentina, 1944.
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